November 23, 2018 / 5:08 PM / 25 days ago

Creado en tiempos de crisis, el G-20 afronta su gran prueba: Trump

BERLÍN/PEKÍN/BUENOS AIRES (Reuters) - Cuando los líderes del G-20 se reunieron por vez primera en 2008, su misión era desesperada: rescatar a la economía mundial de su peor crisis financiera en más de 70 años. Y tuvieron éxito.

En la imagen de archivo, los ministros de Finanzas del G-20 y gobernadores de bancos centrales en una foto en Washington. REUTERS/Yuri Gripas

Diez años después, esa imagen de unidad ante la calamidad económica solo es visible por el retrovisor. Ahora se espera que los líderes de las naciones industrializadas del G-20, que se reunirán la próxima semana en Argentina, tengan problemas para forjar una declaración conjunta sobre dos de los asuntos más grandes y espinosos de su agenda: comercio y cambio climático.

Los funcionarios de las capitales europeas y asiáticas que están ayudando a preparar la reunión dijeron que son cautamente optimistas ante la posibilidad de que haya un comunicado cuando finalice la reunión de dos días el 1 de diciembre.

No obstante, muchos dijeron que es probable que el texto se diluya para intentar asegurar la aprobación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, un escéptico declarado del cambio climático por la acción humana y defensor de políticas comerciales proteccionistas y una política exterior más aislacionista.

La historia reciente sugiere que los encargados de redactar el comunicado final se enfrentarán a un duro desafío cuando comiencen su trabajo en serio el lunes en Buenos Aires.

El fin de semana pasado, los responsables de los países que asistieron a una importante cumbre de Asia-Pacífico no lograron ponerse de acuerdo sobre un comunicado conjunto por primera vez, en medio de las fricciones entre Estados Unidos y China por el comercio y la seguridad.

Meses antes, Trump rechazó una declaración de los líderes de las economías industrializadas del G-7 tras una tensa reunión marcada nuevamente por los aranceles y el comercio.

“Es un club aún más difícil de manejar que el G-7”, dijo una fuente diplomática francesa. “Seamos realistas. Los asuntos y las conversaciones han sido difíciles desde el año pasado. Este año volverá a pasar lo mismo, tal vez sea incluso más difícil”.

Será la primera vez que los líderes se reúnan desde que Trump impuso aranceles sobre importaciones chinas valoradas en 250.000 millones de dólares para lograr concesiones de Pekín en lo referente al acceso a sus mercados, la transferencia forzada de tecnología y el robo de propiedad intelectual.

China respondió con aranceles a la importación de productos estadounidenses.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) advirtió esta semana de que la escalada en la guerra comercial -las tarifas estadounidenses sobre productos chinos por valor de 200.000 millones de dólares subirá del 10 al 25 por ciento a partir del el 1 de enero- afectará al crecimiento económico mundial.

Responsables de algunos países del G-20, deseosos de ver un rápido final de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, tienen esperanzas pero no confianza en que una reunión entre Trump y su homólogo chino, Xi Jinping, pueda lograr, al menos, un alto el fuego parcial.

Pero en Estados Unidos y China reina el pesimismo.

Dentro de la Casa Blanca hay incertidumbre sobre el grado de presión que Trump está dispuesto a aplicar sobre Xi durante sus conversaciones sobre comercio y otras disputas, ya que el mandatario recibe a veces consejos contradictorios de sus principales asesores, dijo un alto cargo.

“Las expectativas (sobre la reunión) son bajas. Pero mantener la relación personal es una prioridad extremadamente alta”, dijo el responsable estadounidense en referencia a los dos líderes, que han intentado forjar una relación de trabajo estrecha a pesar de las tensiones entre sus países, las dos economías más grandes del mundo.

El principal objetivo de China en el G-20 es lograr que Estados Unidos se abstenga de aumentar los aranceles en enero, dijeron economistas y académicos chinos. Pero Xi no será intimidado para aceptar un acuerdo malo.

“Aunque sean capaces de lograr un pequeño acuerdo, los líderes de China y Estados Unidos no pueden llegar a un acuerdo fundamental, por lo que no habrá una tregua en la guerra comercial”, dijo Shi Yinhong, director del Centro de Estudios Estadounidenses de la elitista Universidad Renmin de Pekín, que asesoró al gobierno chino sobre diplomacia.

Trump dijo el jueves que está bien preparado para su encuentro con Xi.

“No es como, ‘Oh, caramba, voy a sentarme a estudiar’. Conozco todos los ingredientes. Conozco todas las estadísticas. Lo conozco mejor que nadie. Y mi instinto siempre ha sido correcto. Y lo estamos haciendo muy bien. Y les diré que China quiere hacer un trato”, afirmó.

Trump también se reunirá con su homólogo ruso, Vladimir Putin, con quien no se ha visto cara a cara desde la cumbre bilateral celebrada en julio en Helsinki, en la que los críticos del mandatario estadounidense le acusaron de estar coqueteando con el Kremlin.

“NO HAY ALTERNATIVA”

También se espera que los líderes del G-20 discutan la reforma de la Organización Mundial del Comercio (OMC), aunque los funcionarios dijeron que es poco probable que se alcance un acuerdo.

Estados Unidos es cada vez más escéptico sobre la capacidad de la OMC para resolver disputas comerciales internacionales. La Unión Europea también está presionando para reformar el organismo para que sea más capaz de abordar los problemas comerciales modernos.

Los países europeos quieren que el comunicado final se refiera a la lucha contra el cambio climático, dijo un alto cargo de la UE. Trump ha anunciado su intención de retirar a Estados Unidos del acuerdo climático de París, arrojando dudas sobre la ciencia que sustenta el acuerdo.

Pese a los desacuerdos en temas clave y el creciente escepticismo de Estados Unidos sobre la utilidad de los organismos multilaterales, los miembros del G-20 insisten en que el foro sigue siendo una oportunidad importante para que los líderes mundiales se reúnan e intercambien opiniones sobre asuntos urgentes.

“Su mera existencia nos ayuda a reunirnos rápidamente y discutir asuntos clave a nivel mundial cuando sea necesario”, dijo un alto cargo del G-20 en Asia.

Un alto cargo alemán involucrado en los preparativos del G-20 dijo que Alemania sigue comprometida con el foro como un lugar para las discusiones multilaterales y bilaterales a pesar de las tensiones actuales.

“A veces hay que ser paciente. No hay otra alternativa que intentar trabajar juntos”, dijo.

Información de Kylie Maclellan en Londres, Andreas Rinke en Berlín, Matt Spetalnick, David Brunnstrom y Roberta Rampton en Washington, Jean-Baptiste Vey en París, David Ljunngren en Ottawa, Michael Martin y Gao Liangping en Pekín, Choonsik Yoo en Seúl, Tetsushi Kajimoto en Tokio, Ekaterina Golubkova en Moscú y Jan Strupczewski en Bruselas; escrito por Ross Colvin; editado en español por Carlos Serrano

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