May 28, 2020 / 12:43 PM / in 2 months

ANÁLISIS-La crisis del virus en Turquía podría animar a la retirada de los bancos privados

ESTAMBUL/LONDRES, 27 may (Reuters) - Las consecuencias financieras de la crisis del coronavirus podrían acelerar las fusiones o salidas de algunos de los bancos privados y de propiedad extranjera de Turquía, cediendo más terreno a las entidades participadas por el Estado, según banqueros y analistas consultados.

FOTO DE ARCHIVO: Una vista aérea del Gran Bazar, también conocido como Kapali Carsi, durante un toque de queda de 4 días en medio del brote de coronavirus (COVID-19), en Estambul, Turquía, el 26 de mayo de 2020. Foto tomada con un dron. REUTERS/Umit Bektas

Años de presión del Gobierno para postergar los dividendos e impulsar el crecimiento de Turquía han puesto a prueba la paciencia de los accionistas, que según los banqueros y analistas no es probable que respalden nuevas ampliaciones de capital o batallas por la cuota de mercado.

Si los bancos privados realizan movimientos de concentración empresarial o se retiran, se reforzaría el control de Ankara sobre un sector financiero en el que los bancos estatales desempeñan un papel cada vez más importante, y se aceleraría el alejamiento de los inversores extranjeros a los activos turcos, según dijeron nueve ejecutivos, asesores y analistas bancarios entrevistados por Reuters.

Ante el debilitamiento de las finanzas del país como resultado de la pandemia del coronavirus, es más probable que Ankara intervenga y reduzca la capacidad de los bancos privados para atender las obligaciones de la deuda externa, según dijo la semana pasada la agencia de calificación crediticia Fitch.

El Tesoro turco no quiso hacer comentarios al respecto el miércoles.

Turquía adoptó una regla de proporción de activos en respuesta a la pandemia que obligó a los bancos privados a prestar más y a comprar más bonos del Estado, mientras que su fondo soberano de inversiones inyectó 21.000 millones de liras (3.000 millones de dólares) en bancos estatales.

“A medio plazo, la difícil situación económica hará que los argumentos a favor de la concentración sean más atractivos”, dijo Filippo Alloatti, analista de Hermes Investment Management.

En los últimos seis meses, el italiano UniCredit redujo su participación en Yapi Kredi y el británico HSBC también consideró la posibilidad de retirarse.

También está presente en el país el español BBVA, a través de su participada Garanti.

El Tesoro de Turquía dice que sus bancos han logrado renovar la deuda externa incluso durante las crisis y tienen una amplia liquidez para que continúe el flujo del crédito en este nuevo bache.

Los bancos privados pronto tendrán que elegir entre conceder préstamos y captar capital o hacerse a un lado, dijo un ejecutivo del sector bancario a Reuters.

Sin embargo, un asesor senior de bancos turcos dijo que sería “imposible” que los accionistas accedieran a suscribir ampliaciones de capital, debido a los riesgos de hacer negocios en Turquía.

“Si se presenta una oportunidad, los propietarios de los bancos privados considerarían la posibilidad de apresurarse a la salida. Pero actualmente no hay salida”, dijo el asesor, que señala los obstáculos que plantean la pandemia, la dificultad para tasar activos y la falta de compradores.

SALIDAS

Las acciones de los bancos que cotizan en Estambul han caído un 26% este año, al tiempo que los estatales Ziraat Bank, Vakifbank y Halkbank —el único banco con participación pública que cotiza en bolsa— aumentaron su cuota de mercado. Ahora tienen un 48% del mercado de préstamos, frente al 30% a finales de 2014.

La rentabilidad sobre el capital en el sector (el denominado ROE) se ha reducido al 11,5% desde casi el 25% de 2007, cuando los bancos extranjeros entraron en Turquía.

Los aproximadamente 40 bancos privados de Turquía quedaron con decenas de miles de millones de dólares en préstamos morosos después de la crisis monetaria de 2018.

“El sector está cada vez más controlado por el Estado y esto podría desencadenar salidas de bancos privados”, dijo el primer banquero mencionado en este análisis.

Otro factor que probablemente impulsará la transformación es el creciente coste en materia de regulación, por ejemplo, por una serie de nuevas normas que el año pasado reforzaron el control de Ankara sobre los mercados de divisas y los bancos.

Mientras el beneficio neto de los bancos estatales aumentó un 83% interanual en el primer trimestre de 2020, en las entidades privadas el incremento fue del 9% en bancos privados y del 4% en los extranjeros.

“No se pueden hacer cambios en el marco regulatorio todas las semanas. Esto se ha vuelto demasiado común y tiene que establecerse”, dijo un alto ejecutivo bancario. “Aquellos a los que les va mejor pueden comprar las participaciones de bancos que no pueden manejar estos costes.”

Algunos, como Francis Malige, director general de instituciones financieras del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, dijo que debido a que las empresas turcas están en buena forma, se reducen la presiones para fusionarse a corto plazo.

“No me sorprendería que hubiera concentración empresarial, pero no esperaría que fuera inmediata” porque suele ocurrir después de la fase aguda de las crisis financieras, señaló Malige.

Editado por Alexander Smith; traducido por Tomás Cobos

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