5 de mayo de 2017 / 6:27 / hace 3 meses

Popular venderá activos para mejorar su maltrecho capital tras más pérdidas

Los nuevos gestores del Banco Popular estudiarán la venta de su filial de tarjetas Wizink y de su franquicia estadounidense TotalBank para impulsar los ratios de capital tras unas nuevas pérdidas de 137 millones de euros en los primeros tres meses del año. En la imagen, el presidente de Popular, Emilio Saracho, en la junta de accionistas del banco en Madrid, el 10 de abril de 2017.Juan Medina

MADRID (Reuters) - Los nuevos gestores del Banco Popular estudiarán la venta de su filial de tarjetas Wizink y de su franquicia estadounidense TotalBank para impulsar los ratios de capital tras unas nuevas pérdidas de 137 millones de euros en los primeros tres meses del año.

En las primeras cuentas bajo la presidencia de Emilio Saracho, Popular volvió a sufrir el lastre de su negocio inmobiliario, mientras la nueva cúpula del grupo trata de acometer una limpieza del balance.

La entidad ha provisionado 496 millones de euros para contener el riesgo de sus activos inmobiliarios "tóxicos", que ascienden a 37.000 millones de euros.

Para captar fondos con los que cubrir las provisiones, el consejero delegado Ignacio Sánchez-Asiaín, que se unió al grupo en abril, dijo que el Popular venderá activos al margen de su negocio principal en España.

Preguntado sobre si vendería Wizink o TotalBank, Sánchez-Asiaín dijo que consideraría ofertas y que esperaba cerrar la venta de TotalBank este año.

"(Wizink) Es un activo muy atractivo por su rentabilidad y crecimientos, y al precio adecuado lo podríamos vender, si no seguiremos recogiendo sus beneficios", declaró.

La participación del 49 por ciento en Wizink, un proyecto lanzado en 2014 con el fondo estadounidense Varde Partners, está valorada en unos 1.000 millones de euros, según analistas de UBS. TotalBank, con sede en Florida, está valorado en unos 400 millones, dijeron.

Los títulos del banco, que iniciaron la sesión con pérdidas, remontaban tras los comentarios y subían casi un 5 por ciento a 0,722 euros a las 1544 hora local.

ELEVA PÉRDIDAS DE 2016

Como resultado de una revisión de sus cuentas pasadas, el grupo elevó la estimación de las pérdidas récord registradas en 2016 a 3.611 millones de euros, frente a los 3.485 millones anunciados inicialmente, aunque dijo que el impacto final se anunciará en el segundo trimestre.

El banco, el más afectado entre los cotizados por la crisis del ladrillo en España, relevó el pasado diciembre al presidente Ángel Ron ante el derrumbe de su valor en bolsa por las dudas acerca de su balance y adelantó en abril que tenía que realizar ajustes en su estados financieros por provisiones insuficientes en varias operaciones.

En este contexto, las autoridades y el mercado están pendientes de los próximos movimientos de la entidad para reforzarse, después de que en abril Saracho reconociera que el banco se enfrenta al dilema de realizar una nueva ampliación de capital o participar en una operación de concentración al encontrarse "justa de capital".

En la conferencia con analistas, Sánchez-Asiaín dijo que el proyecto "Sunrise" concebido por Ron para segregar activos inmobiliarios estaba "totalmente abandonado".

Otra opción que el mercado maneja es una eventual fusión con otra entidad. Ante estas especulaciones, el consejero delegado dijo que "supone" que habrá conversaciones entre otras entidades, pero que "no ha habido (...) acercamientos de otros bancos concretos".

Las provisiones multimillonarias realizadas hasta el momento y dos megaampliaciones de capital -la última, por 2.500 millones de euros, el año pasado- no han bastado para enderezar la situación de Popular, que obtuvo la nota española más baja en las últimas pruebas de estrés a la banca europea.

El viernes el CEO del grupo dijo que, de decidirse finalmente por la ampliación de capital, estaría destinada "preferiblemente" a inversores institucionales.

MORA EN ASCENSO

Pese a que el aumento de provisiones permitió elevar el ratio de cobertura total hasta el 45,2 por ciento (debajo de la media del sector), la tasa de mora entre sus clientes continuó al alza, escalando 30 puntos básicos en los tres primeros meses del año, hasta el 14,91 por ciento.

El grupo destacó, no obstante, que los esfuerzos por contener el riesgo del ladrillo dieron como fruto ventas de inmuebles por 459 millones y de créditos inmobiliarios por 402 millones en el trimestre.

Tampoco en solvencia hubo muchos motivos de alegría, ya que el ratio CET1 fully loaded (una medida de capital que incorpora todas las exigencias regulatorias de capital de cara a 2019) fue del 7,33 por ciento, por debajo del 8,17 por ciento que tenía a finales de diciembre. Se trata del nivel más bajo de los bancos cotizados españoles, aunque está por encima de los mínimos exigidos por los reguladores.

Los analistas consideran que esta caída de capital es una prueba clara de la necesidad de captar más fondos.

"El camino de recuperación desde un CET1 tan bajo es muy largo", dijo el analista de RBC Capital Markets Benjamin Toms en una nota.

Los ratios de "core capital" -niveles de capital en relación con los activos de riesgo- son muy seguidos en el sector ya que evalúan la capacidad de las entidades para absorber pérdidas en caso de contingencias imprevistas.

Sánchez-Asiaín confía en que las ventas de activos permitan al banco mejorar su ratio de capital en al menos medio punto porcentual.

VUELTA AL BENEFICIO

Pese al mal comienzo del año en la parte baja de resultados, el banco espera que la situación mejore en este sentido en vista de la evolución del negocio tradicional en los últimos meses.

"Si no hay provisiones extraordinarias, por supuesto que esperamos dar beneficios este año", dijo Sánchez-Asiaín.

La entidad, sexta en el ránking del sector financiero español, considera que el margen de intereses entre enero y marzo, de 500 millones (un 9,4 por ciento menos que hace un año y en línea con lo esperado), "confirma su recuperación".

Las pérdidas del negocio inmobiliario a marzo fueron de 317 millones de euros, frente a un beneficio neto del negocio bancario de 180 millones.

NUEVO ACCIONISTA

La deprimida evolución de las acciones de Popular, que marcaron un mínimo histórico el 13 de abril y han perdido más de un 60 por ciento de su valor en los últimos doce meses, parece estar siendo aprovechado como oportunidad de inversión tras el desembarco de los nuevos gestores.

Una de las mayores fortunas de Chile que controla la minera Antofagasta, la familia Luksic, ha declarado una participación del 3 por ciento en la entidad, según consta en los registros de la CNMV.

El titular de la participación, valorada a precios de mercado actuales en unos 86 millones de euros, es Vallum Foundation, una sociedad destinada al "fomento económico de la familia" y a obras de caridad.

Escrito e información adicional de Tomás Cobos, editado por Andrés González

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below