28 de enero de 2017 / 10:48 / en 10 meses

Trump podría ser el bálsamo que necesita la izquierda enferma de Europa

BERLÍN (Reuters) - Ha sido un invierno crudo para una izquierda que en Europa lleva ya tiempo sufriendo.

Ha sido un invierno crudo para una izquierda que en Europa lleva ya tiempo sufriendo. En la imagen de archivo, el exprimer ministro italiano Mateo Renzi y el presidente francés François Hollande, en una cumbre en Atenas. REUTERS/Michalis Karagiannis

En un lapso de apenas dos meses, han caído bajo su propio peso François Hollande, Matteo Renzi y Sigmar Gabriel, los dirigentes de centro-izquierda de Francia, Italia y Alemania, respectivamente.

El Partido Laborista británico ha convertido sus luchas internas en un espectáculo público. Y en Bruselas, la izquierda ha cedido la presidencia del Parlamento Europeo a un conservador, entregando al centro-derecha el control de los tres principales puestos de la UE.

Pero después de esforzarse en articular una visión clara durante la mayor parte de una década, finalmente los partidos de izquierda europeos pueden haber encontrado a su salvador, un líder que puede restaurar su razón de ser y, si juegan bien las cartas, frenar una entrada en barrena electoral. Se llama Donald Trump.

Nadie espera que el nuevo presidente de los Estados Unidos cambie el arco de la política europea, que se ha encorvado hacia el populismo durante el pasado año y lejos de los partidos tradicionales tanto de izquierda como de derecha.

Pero analistas y altos responsables políticos dicen que la victoria la victoria de Trump -y la derrota de su rival demócrata Hillary Clinton- puede enseñar a la izquierda europea algunas lecciones importantes y ayudar a guiar sus campañas en el comienzo de un año electoral en el que los votantes de Holanda, Francia, Alemania y, probablemente Italia, irán a las urnas.

Se espera que tanto Emmanuel Macron, el ex ministro de Economía galo de 39 años que se ha erigido como candidato a la presidencia de Francia, como el socialdemócrata Martin Schulz, que se enfrentará a la alemana Angela Merkel en otoño, lleven a cabo campañas que redoblen temas contra Trump sobre “Europa” y sus “valores”.

“La izquierda necesita una narrativa y en el contexto actual de Trump y el Brexit puede ofrecer una visión alternativa”, dijo Henning Meyer, editor de Social Europe y socio de investigación en la London School of Economics. “Si te vistes a ti mismo como la oposición intelectual a Trump, existe una oportunidad real”.

LECCIONES PARA LA IZQUIERDA

¿Qué es lo que le ha sucedido a la izquierda europea?

Después de que la caída del Muro de Berlín y el colapso de la Unión Soviética acabasen con el sueño socialista, políticos de centro-izquierda como Tony Blair y Gerhard Schröder siguieron una “tercera vía” que despachó la ideología para adoptar un tipo de política más transaccional que aceptaba la ortodoxia económica neoliberal.

Esto funcionó bien en la década de 1990 cuando las cosas iban bien. Pero se convirtió en una losa cuando amaneció el nuevo milenio y comenzaron a surgir las desigualdades sociales, sembrando profundas divisiones dentro del SPD alemán, los socialistas franceses y el Partido Laborista de Gran Bretaña.

Cuando la crisis financiera sacudió el mundo en 2008/9, los votantes vieron a la izquierda como cómplice. Los obreros y los jóvenes desempleados, que no veían grandes diferencias entre los partidos tradicionales de izquierda y derecha, comenzaron a moverse hacia los márgenes.

En las elecciones presidenciales de Austria el pasado diciembre, el 85 por ciento de los obreros apoyó al populista de extrema derecha Norbert Hofer. Y en el referéndum de reforma constitucional de diciembre que acabó con el ex primer ministro italiano Renzi, fueron los votantes más jóvenes quienes ayudaron a sellar su derrota.

“Cuando la izquierda ha estado en el gobierno, no ha sido capaz de cambiar radicalmente la política en una dirección más izquierdista, de crecimiento y orientada a la sociedad”, dijo el secretario de estado italiano para Asuntos Europeos, Sandro Gozi.

Michael Broening, de la fundación de izquierdas Friedrich Ebert de Berlín, dice que el centro-izquierda de Europa está “luchando por su propia supervivencia”.

Algunos funcionarios dicen ahora que hay lecciones de la decadencia de la pasada década que encajan bien con las que emanan de la victoria de Trump al otro lado del charco.

La primera es que la autenticidad y una narrativa convincente son relevantes en un mundo en el que los votantes se han cansado de políticos preocupados por las encuestas que tratan de complacer a todo el mundo. Y la segunda es que los nuevos rostros que pueden articular una visión fresca son mejores que los viejos.

El temor de convertirse en la Hillary Clinton europea pudo haber convencido a Hollande, que ya no era muy popular, para no postularse a un segundo mandato como presidente francés, y a Gabriel para dejar paso a Schulz, el ex presidente del Parlamento Europeo que es una figura relativamente desconocida en la escena política alemana.

“La lección para Europa de la victoria de Trump en Estados Unidos es que poner a un advenedizo en contra del establishment funciona”, dijo Pascal Lamy, ex presidente de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y asesor del socialista francés Jacques Delors cuando fue presidente de la Comisión Europea.

“Esto es lo que le está dando un empujón a Macron. Es una nueva cara, más joven y más fresca que Marine Le Pen o François Fillon”, dijo Lamy, refiriéndose a los candidatos presidenciales de extrema derecha y centroderecha.

Ensalzar las virtudes de Europa y los valores liberales en una época en la que el nacionalismo y las divisiones culturales se están extendiendo podría parecer una mala estrategia para ganar elecciones.

Y mientras Macron, que se presenta como candidato independiente, puede tener una buena mano para ganar en Francia, a Schulz probablemente le costará abrirse paso contra Merkel, cuyos conservadores están unos 15 puntos por delante del SPD en los sondeos de intención de voto.

Sin embargo, pruebas anecdóticas sugieren que al SPD le vendrá bien tener como candidato a un imperturbable pro-europeo en lugar de a Gabriel, que tiene un historial de moverse en función de los vientos políticos.

En las 48 horas posteriores a la elección de Schulz, 450 personas se apresuraron a afiliarse al SPD, según el partido. Y un sondeo conocido el miércoles mostró que Schulz, un antiguo librero que abandonó el instituto antes de recibir su diploma, le daba las mismas posibilidades de ganar que a Merkel en una hipotética votación directa a la cancillería.

”La izquierda necesita una narrativa, dijo Meyer de Social Europe. “Trump estableció su autenticidad, su relación con la gente y todo lo demás vino detrás. Ahí está la lección”.

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below