8 de abril de 2015 / 11:24 / hace 3 años

Linde ve prematuro hablar de impacto por cambios en activos fiscales diferidos

MADRID (Reuters) - El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, instó el miércoles a la banca española a seguir reforzando su solvencia independientemente del debate abierto sobre la contabilización de los activos fiscales diferidos (DTA).

A Spanish flag waves over the Bank of Spain in Madrid May 23, 2014. Standard & Poor's raised Spain's sovereign debt rating on Friday by one notch to BBB with a stable outlook, the third agency to do so in recent months in response to the country's improving economic fortunes. REUTERS/Andrea Comas (SPAIN - Tags: BUSINESS) - RTR3QIWK

“Siempre es bueno que la banca se capitalice más y tenga un capital más reforzado, eso en todo caso. Ahí siempre el Banco de España está en la posición de reforzar más capital”, dijo el gobernador del Banco de España en unas jornadas financieras.

Linde, que hizo estas declaraciones un día después de que la Comisión Europea confirmara que había pedido a algunos países europeos, entre ellos España, información sobre el tratamiento de los DTA para comprobar si estos suponen ayuda estatal, consideró prematuro realizar estimaciones sobre un eventual impacto en la banca española.

“De momento estamos en un procedimiento muy preliminar. No sabemos si va a haber algún impacto, incluso (...) estamos en una fase muy previa de esa discusión o de esa investigación, insisto en que afecta a España, a Italia, y a otros países. No es algo que se refiera la regulación bancaria, es un tema de competencia”, señaló Linde.

Los activos fiscales diferidos son deducciones fiscales pendientes de aplicación que se originan cuando una entidad se anota un gasto que le genera pérdidas o resta beneficio que no es fiscalmente deducible en ese momento pero sí en el futuro.

Gracias al aval del Estado, estos créditos fiscales siguen computando como capital de primera calidad.

No obstante, bajo las reglas de Basilea III los bancos no pueden incluir DTAs que dependen de los beneficios futuros. En este caso hay que restar un 40 por ciento de los activos este año y hasta el cien por cien en 2018.

La diferente consideración de estos activos tiene una importancia significativa por el modo en que se contabilizan y que en muchos casos permiten su conversión en activos fiscales.

En algunos países del sur de Europa este tratamiento ha permitido a la banca reforzar sus principales ratios de capital de los bancos y han contribuido a reforzar su sector financiero.

En el caso de la banca española, las entidades pudieron finalmente preservar como capital en torno a 40.800 millones de euros de sus 68.000 millones contabilizados como activos fiscales diferidos en sus balances.

El consejero delegado de Banco Santander, José Antonio Álvarez, también intentó restar importancia el miércoles al requerimiento de información confirmado por la Comisión Europea.

“Es un proceso muy embrionario (...) a largo plazo, si lo hubiera, que todavía no hay ningún proceso”, dijo el ejecutivo de Santander en las jornadas organizadas por Deloitte y ABC.

Por su parte, el consejero delegado de Bankia, José Sevilla, se limitó a decir que la eventual investigación de la UE no debería tener ningún impacto en capital de la banca y circunscribirse únicamente a determinar si los avales podrían ser considerados ayudas de Estado, algo que debería estar aclarado para finales de 2015, cuando el BCE fije los nuevos objetivos de capital para la banca para 2016.

El ejecutivo de la entidad nacionalizada también señaló que este debate tenía un componente más político que económico y reclamó una normativa fiscal más unificada y homogénea en la Unión Europea para evitar cualquier tipo de distorsiones.

“Tenemos una normativa de capital unificada igual para todos los bancos en Europa, pero no tenemos una normativa fiscal unificada (...) en el fondo, probablemente el debate a medio y largo, es cómo unificar la normativa fiscal”, señaló.

Asimismo, el consejero delegado de Caixabank, Gonzalo Gortázar, tampoco se manifestó preocupado por la contabilización de estos activos, que, señaló, “están aceptados por la legislación comunitaria y las normas de capital de Basilea”.

BANCO DE ESPAÑA Y LA QE

Linde también dijo que el Banco de España realizó compras de activos por valor de 7.000 millones de euros en marzo como parte del último programa de inyección de liquidez en la economía del BCE (conocido como QE por sus siglas en inglés).

El Banco Central Europeo anunció el martes que en marzo compró casi 61.000 millones de euros en bonos gubernamentales y otros activos, superando su meta en el primer mes de un programa diseñado para reactivar a la economía de la zona euro.

Linde dijo que de esa cifra 47.000 millones son deuda soberana y a España le han correspondido 5.400 millones de euros.

El BCE se ha comprometido a comprar 60.000 millones de euros en activos al mes, con dinero nuevo hasta septiembre de 2016, o por más tiempo si fuera necesario, a fin de lograr que la inflación alcance su meta de justo debajo de 2 por ciento.

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