China entierra a los muertos del seísmo e investiga los colegios
BEICHUAN, China (Reuters) - China se esforzaba el viernes por enterrar a los muertos y ayudar a decenas de miles de heridos, sin hogar y hambrientos, cuatro días después de un fuerte terremoto en el que se cree que han muerto más de 50.000 personas.
El presidente, Hu Jintao, voló a la asolada provincia de Sichuan y el primer ministro, Wen Jiabao, dijo que los daños del terremoto podrían superar al devastador temblor de 1976 en la ciudad nororiental de Tangshan en el que murieron hasta 300.000 personas.
Wen pidió a las autoridades que aseguraran la estabilidad social mientras la frustración y el agotamiento crecía entre los supervivientes, muchos de los cuales perdieron todo y viven en tiendas o a la intemperie.
La ira también se centró en el estado de los edificios escolares, muchos de los cuales se derrumbaron en el terremoto, dejando a cientos de niños atrapados y obligando al Ministerio de Vivienda a ordenar una investigación.
"Si existe la más leve posibilidad, no escatimaremos esfuerzos. Si existe un sólo superviviente entre los escombros, nunca abandonaremos", dijo Wen junto a los restos de una escuela que se derrumbó y donde cientos de personas quedaron enterradas.
Miles de residentes de Beichuan, una de las zonas más afectadas por el temblor del lunes, de 7,9 grados, se alejaban de la población llevando a cuestas a bebés, bolsas, maletas, huyendo en busca de un refugio.
Un cadáver cubierto en una camilla improvisada fue abandonado a un lado de la carretera por alguien que no pudo transportarlo más allá. Sobre la carretera, piedras del tamaño de coches como una prueba de los corrimientos de tierras que provocó el terremoto.
La ciudad estaba devastada, ya que prácticamente todos los edificios o estaban totalmente derruidos o estaban tan dañados que eran inhabitables.
"No podemos hacer que la población se marche, pero les estamos instando a hacerlo", dijo un soldado. Continuación...


