El asesinato de un periodista y el aumento de delincuencia altera a Perú

lunes 25 de febrero de 2013 20:58 CET
 

LIMA (Reuters) - El Gobierno peruano desplegó el lunes a 1.000 policías más en las calles de la capital tras el sonado asesinato de un periodista en medio de una ola de crímenes y una mayor percepción de inseguridad entre la población de la nación andina.

A los policías reasignados que hacían trabajo de escritorio se suma la disponibilidad de 300 vehículos patrulleros, en un esfuerzo del Gobierno del presidente Ollanta Humala, que se ha visto presionado por las críticas en torno al tema en un país cuya economía e índices de criminalidad crecen a la par.

"Hay una percepción de inseguridad enorme, pero en ningún caso estamos en una situación que ponga en grave riesgo al país", dijo el ministro de Interior, Wilfredo Pedraza, sin precisar a cuánto ascendería ahora la cantidad de policías en las calles de Lima.

Perú se ha visto conmovido e indignado tras el asesinato la tarde del sábado del fotógrafo Luis Choy, un destacado periodista del diario El Comercio -el más influyente de Perú-, que recibió dos disparos cuando salía de su vivienda en un distrito limeño.

Los investigadores han dicho que Choy, de 34 años, fue asesinado por un sicario pero aún no han identificado un motivo.

"Yo lamento que otro peruano ha sido víctima de la delincuencia (...) a Luis Choy lo conocí en la campaña", dijo Humala en referencia a su campaña hacia la presidencia del país en 2011, cuando prometió entre otras cosas reducir los índices de delitos y crímenes.

TEMA SENSIBLE

El asesinato de Choy se produjo días después de que un empresario fuera asaltado y disparado en la cabeza en la oficina de un notario en el distrito financiero San Isidro de Lima, que se encuentra a media manzana de una importante comisaría de policía.

Los asesinatos han socavado aún más la confianza en la Policía nacional.   Continuación...