ANÁLISIS-Una España en crisis regresa a la energía del pasado

domingo 24 de febrero de 2013 13:18 CET
 

MADRID (Reuters) - La reforma energética que tiene en marcha desde hace un año el Gobierno español representa un revés importante a las políticas de promoción de las energías renovables, alejando el sueño de una menor dependencia energética y dañando la imagen que se había forjado el país en este sector durante la última década.

Apenas unos años atrás, España era líder mundial en energía eólica y solar gracias en buena medida a un generoso sistema de primas que atrajo inversiones multimillonarias, pero los incentivos menguaron notablemente a fuerza de decretos dirigidos a neutralizar el denominado déficit de la tarifa eléctrica, una bola de nieve de 28.000 millones de euros, en medio de una crisis económica y financiera sin precedentes.

Aunque las reformas podrían suponer un alivio presupuestario a corto plazo, expertos señalaron que recortar las primas podría poner en peligro la ventaja competitiva de las compañías españolas en el sector mundial de renovables.

"Siempre será más barato invertir en renovables que importar gas de Argelia", dijo Javier García Breva, presidente de Fundación Renovables.

"La crisis del sistema eléctrico es un obstáculo para la salida de la crisis económica", añadió.

Desde un punto de vista estrictamente contable, las primas a las llamadas energías de régimen especial suponen de largo la mayor partida dentro de los costes regulados o peajes del sistema según los datos del regulador eléctrico, superando los 8.500 millones de euros en 2012.

Este abultado importe contribuirá decisivamente a que el déficit de tarifa pulverice todas las previsiones en 2012 y sostiene el argumentario de las grandes eléctricas, que apostaron por la energía eólica y arremeten fundamentalmente contra las primas a la energía solar, que recibe más del 40 por ciento del total de las primas y apenas cubre un 4 por ciento de la demanda eléctrica del país.

No obstante, a pesar de su evidente influencia en el desfase entre ingresos y costes regulados del sistema vigente, las energías renovables tienen un grado de aceptación creciente en la sociedad, son importantes desde el punto de vista medioambiental porque no emiten dióxido de carbono y propician la sostenibilidad del sistema porque su naturaleza -aunque intermitente- es inagotable.

Por su orografía y abundancia en sol, España se encuentra en una situación privilegiada para explotar sus fuentes de energía renovable, lo que reduciría su tradicional dependencia de los hidrocarburos, caros y volátiles, y salvaguardaría un tejido industrial que ha generado empleo y crecimiento económico en la última década.   Continuación...

 
La reforma energética que tiene en marcha desde hace un año el Gobierno español representa un revés importante a las políticas de promoción de las energías renovables, alejando el sueño de una menor dependencia energética y dañando la imagen que se había forjado el país en este sector durante la última década. En la imagen, una planta eólica de Iberdrola en Maranchón, Guadalajara, el 17 de diciembre de 2012. REUTERS/Sergio Pérez