23 de febrero de 2013 / 13:39 / hace 4 años

Urdangarin exime a la Casa Real de sus actividades en Nóos

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El yerno del Rey de España, Iñaki Urdangarin, declaró el sábado ante el juez que la Casa Real no opinó, asesoró ni avaló las actividades que él desarrolló al frente del Instituto Nóos y por las que está siendo investigado. En la imagen, Urdangarin a su llegada a los juzgados de Palma, el 23 de febrero de 2013.Enrique Calvo

PALMA DE MALLORCA (Reuters) - El yerno del Rey de España, Iñaki Urdangarin, declaró el sábado ante el juez que la Casa Real no opinó, asesoró ni avaló las actividades que él desarrolló al frente del Instituto Nóos y por las que está siendo investigado por presunta corrupción.

Urdangarin acudió por segunda vez a los juzgados de Palma para responder a las nuevas acusaciones que pesan contra él por usar presuntamente su posición como esposo de la infanta Cristina para delinquir contra la Hacienda Pública con el fin de enriquecerse.

Antes de someterse a las preguntas del juez instructor José Castro, Urdangarin leyó una declaración en la que desvinculó a la Casa Real de sus actividades en Nóos, una fundación sin ánimo de lucro desde la que presuntamente se malversaron casi seis millones de euros de los gobiernos balear y valenciano entre 2004 y 2007.

"Declaro que la Casa de Su Majestad el Rey no opinó, asesoró, autorizó o avaló las actividades que yo desarrollaba en el Instituto Nóos", dijo Urdangarin, según fuentes judiciales.

"Por el contrario, cuando tuvo conocimiento de la existencia de reproches políticos a las Administraciones públicas contratantes, la Casa de Su Majestad el Rey me trasladó las recomendaciones oportunas para que dejara de realizar una actividad que no consideraba adecuada para mi 'status' institucional y así lo hice", agregó.

El duque de Palma fue apartado de sus funciones por la Casa Real a raíz de su imputación a finales de 2011 en el caso Nóos, una causa que ha erosionado la opinión de los españoles respecto a la Corona.

Durante sus cuatro horas de declaración, Urdangarin volvió a desvincular de sus actividades a la infanta Cristina, que era vocal en la fundación, y negó tener cuentas bancarias en Suiza.

La comparecencia de Urdangarin llegaba una semana después de la de su ex socio Diego Torres, que presentó correos electrónicos en los que se menciona al monarca en relación con una competición de vela en Valencia y una supuesta intermediación para que Urdangarin obtuviera un trabajo en la Fundación Laureus.

En su declaración del sábado, Urdangarin, enemistado con su ex socio, no respondió por estos correos ya que los consideró nulos, según las fuentes.

Los correos, que parecen apuntar a que Urdangarin hacía referencia a su suegro en sus comunicaciones profesionales, no tendrían repercusión en la causa puesto que los hechos que describen no son a priori constitutivos de delito penal, según expertos judiciales consultados por Reuters.

Palma, "Fria" Con Su Duque

El marido de la hija menor del rey Juan Carlos, visiblemente desmejorado, llegó a los juzgados alrededor de las 9:15 de una gélida mañana en Palma, e hizo su entrada por la parte trasera, donde le esperaban unos 200 periodistas.

Hasta ese lugar llegaban los gritos de "chorizos" y "ladrones" propinados por un grupo de unas 250 personas que se manifestaban en la parte delantera con banderas republicanas y coreaban lemas como "Urdangarin devuelve el botín", o "Urdangarin, perdona, el pueblo no perdona".

La declaración del ex jugador de balonmano del FC Barcelona y de la selección española había levantado mucha expectación en una ciudad, Palma de Mallorca, que prestó con orgullo su nombre a Urdangarin y a la hija del monarca y que este mismo mes ha retirado la placa de "rambla de los duques de Palma" a una de las principales vías de la capital.

"Estoy aquí porque estoy indignada, hay que echar a esta gente de las instituciones, este hombre se ha aprovechado de la monarquía", dijo a Reuters Rosario Galindo, de 45 años y trabajadora de sanidad, que iba disfrazada de presidiaria y que se definió como monárquica.

El amplio dispositivo de seguridad en torno a los juzgados obligó a cerrar varios comercios aledaños cuyas fachadas aparecían empapeladas con carteles en los que podía leerse "Nóos hemos trasladado" o "Desahuciemos a la monarquía".

El caso Nóos surgió como una causa separada de un escándalo de corrupción en el Gobierno autónomo del ex presidente balear y ex ministro de Medio Ambiente Jaume Matas, condenado a seis años de cárcel por malversación de caudales públicos en una de las 26 piezas en las que se divide el caso Palma Arena.

Matas y Urdangarin se han convertido en dos de las figuras más representativas de la malversación de fondos públicos y la corrupción política en España, junto a Luis Bárcenas, del que en enero se supo que tenía en Suiza una fortuna de 22 millones de euros supuestamente amasada mientras ejercía como tesorero del Partido Popular (PP).

Los casos de corrupción en un momento en el que la ciudadanía sufre profundos recortes por la crisis económica han erosionado la opinión de los españoles respecto a la Corona -un sondeo de Metroscopia mostró que el apoyo había caído al 58 por ciento respecto a niveles bastante más altos.

Las consignas en la calle contra la monarquía, la escasa audiencia del discurso navideño del Rey - el menor de los últimos 15 años -, y el hecho de que por primera vez algunos políticos pidan públicamente la abdicación de Juan Carlos I es algo que no se había visto en España desde su llegada al trono en 1975.

Urdangarin Y El Secretario De Su Mujer

El duque de Palma, que en esta ocasión comparecía por un presunto delito contra la Hacienda Pública, está acusado también de prevaricación, malversación, fraude y falsedad documental durante su gestión Nóos, que presidió entre 2004 y 2006.

Respecto este cargo de delito fiscal, el yerno del Rey, que no ha abonado la fianza de 8,2 millones de euros que el juez impuso a Torres y a él, se eximió de toda responsabilidad, afirmando que tenía asesores en los que confió.

El sábado, además del duque, declaró como imputado el secretario de las infantas Elena y Cristina, Carlos García Revenga, que dijo que su papel como tesorero en Nóos fue meramente "testimonial", según fuentes judiciales.

García Revenga, que continúa trabajando para la Casa Real pese a su imputación, dijo que no manejaba las cuentas ni participaba en la administración de la fundación.

La cuestión ahora es si, como piden varios grupos republicanos, será llamada a declarar la infanta Cristina, dado que es la única de las cinco personas que formaban la dirección de Nóos que permanece ajena a la investigación.

"Habrá que esperar unas pruebas que nos faltan", dijo a Reuters el viernes la abogada Virgina López, del sindicato Manos Limpias, que está personado en el caso como asociación popular.

/Por Inmaculada Sanz/

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