La policía acude a la casa de Bárcenas por una llamada de su esposa

viernes 22 de febrero de 2013 14:30 CET
 

MADRID (Reuters) - La Policía Nacional acudió el viernes al domicilio del ex tesorero del PP Luis Bárcenas, protagonista de un creciente escándalo de corrupción, en respuesta a una llamada de la esposa del ex senador.

"La mujer de Bárcenas ha llamado al 061 porque se sentía hostigada por varias personas", dijo una fuente policial a Reuters.

Varios agentes policiales se desplazaron a la casa y tras comprobar que no había ningún problema de seguridad se han marchado, añadió la fuente, descartando el registro del domicilio de Bárcenas, imputado en la trama de corrupción Gürtel que investiga la Audiencia Nacional.

Imágenes captadas por la cadena de televisión Cuatro mostraron a varios agentes de policía entrando en el portal del céntrico edificio de Madrid donde el ex senador tiene su domicilio, del que salieron unos 20 minutos después.

El caso Bárcenas ha salpicado a la plana mayor del PP después de que medios de comunicación publicaran una supuesta contabilidad B manuscrita del ex gerente, ex tesorero y ex senador popular durante casi dos décadas, donde se reflejaba el nombre de donantes y receptores de fondos.

El ex dirigente 'popular' debe comparecer ante el juez Pablo Ruz de la Audiencia Nacional el lunes 25 de febrero para responder por una cuenta particular en Suiza en la que llegó a tener 22 millones de euros.

El jueves se supo que Luis Bárcenas dejó constancia ante notario a mediados de diciembre de un listado de donaciones del PP durante 15 años, en la última revelación de un escándalo que ha conmocionado a la opinión pública, cada vez más indignada por los múltiples casos de corrupción que salpican a la política española.

 
La Policía Nacional entró el viernes el edificio donde tiene su domicilio el ex tesorero del PP Luis Bárcenas que se encuentra en el epicentro de un creciente escándalo de corrupción que ha colocado al partido en el Gobierno en el ojo del huracán. En la imagen, Luis Bárcenas entra en un taxi rodeado de decenas de periodistas, tras abandonar la oficina del fiscal anticorrupción en Madrid, el 6 de febrero de 2013. REUTERS/Paul Hanna