Detenidos dos supuestos etarras en Francia

jueves 21 de febrero de 2013 16:01 CET
 

MADRID (Reuters) - Dos supuestos miembros de ETA fueron detenidos el jueves en Francia cuando viajaban en un coche robado, según anunciaron el jueves las autoridades españolas.

Entre los detenidos, a falta del cotejo de las huellas dactilares, está Oier Ibarguren Sarasola, uno de los miembros más buscados de la banda armada, según un comunicado del Ministerio del Interior.

Los presuntos etarras fueron detenidos por agentes de la Subdirección Antiterrorista de la Policía Francesa en Moulins, en el departamento de Allier, agregó Interior.

"(Iban en) un coche robado, con matrícula falsa y además uno de ellos al menos iba armado", afirmó el jueves el ministro español del Interior, Jorge Fernández Díaz.

Ibarguren Sarasola, que tiene pendiente una orden europea de detención y entrega emitida por la Audiencia Nacional en marzo de 2011, llevaba un revólver del calibre 38, precisó luego el ministerio.

"Era una operación que estaba perfectamente programada", aclaró el ministro a la prensa en el Congreso de los Diputados, en un aparte del debate sobre el estado de la nación.

"Vamos a seguir actuando, localizando y deteniendo a etarras, colaboradores, miembros o vinculados con ETA", dijo el titular de Interior.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, había reclamado el jueves a la banda su "disolución definitiva como organización terrorista", en la segunda jornada del debate.

La banda armada ordenó en octubre de 2011 el cese definitivo de su actividad armada en busca de un País Vasco independiente después de más de 40 años de atentado que causaron más de 800 muertos.

En lo que va de año han sido detenidos ocho presuntos miembros de ETA, la mayoría fuera de España.

 
Dos supuestos miembros de ETA fueron detenidos el jueves en Francia cuando viajaban en un coche robado, según anunciaron el jueves las autoridades españolas. En la imagen de archivo, un hombre camina junto a un logo de ETa en la población navarra de Leitza, el 2 de febrero de 2011. REUTERS/Vincent West