El Gobierno búlgaro dimite ante crecientes protestas

miércoles 20 de febrero de 2013 10:45 CET
 

SOFÍA (Reuters) - El Gobierno búlgaro dimitió el miércoles tras violentas protestas en todo el país contra los altos precios de la electricidad, sumándose a la larga lista de gobiernos europeos caídos por austeridad desde que comenzara la crisis de deuda europea a finales de 2009.

Muchos búlgaros están profundamente descontentos con los altos costes de la energía, los monopolios energético, el bajo nivel de vida y la corrupción en el país más pobre de la UE, y el martes por la noche volvieron a registrarse choques entre manifestantes y policía.

Decenas de miles de búlgaros han desfilados en las ciudades de todo el país desde el domingo en manifestaciones que se han tornado violentas, coreando "Mafia" y "Dimisión".

El primer ministro, Boiko Borisov, ha intentado calmar las protestas despidiendo a su ministro de Finanzas, prometiendo recortar los costes de la electricidad y castigando a las empresas de propiedad extranjera -arriesgándose a un conflicto diplomático con su socio europeo República Checa- pero las medidas no lograron apaciguar a los descontentos.

"No participaré en un Gobierno bajo el cual la policía está golpeando al pueblo", dijo Borisov el miércoles al presentar su dimisión. Se espera que el Parlamento acepte la renuncia a lo largo del día.

Borisov, ex guardaespaldas del dictador comunista Todor Zhivkov, puede ahora intentar formar un nuevo Gobierno, utilizando la fuerte posición de su partido conservador GERB en el Parlamento. Si fracasa, las elecciones previstas para julio podrían adelantarse.

La popularidad de GERB aguantó bien hasta finales del año pasado porque las medidas de austeridad eran relativamente suaves en comparación con otros países europeos, congelando los salarios y pensiones en lugar de recortarlos.

En el último sondeo de opinión, realizado antes de que las protestas aumentaran durante el fin de semana pasado, los socialistas de la oposición aparecían casi empatados con el GERB.

Muchos búlgaros se sienten frustrados con un desempleo que ha alcanzado un récord en 10 meses del 11,9 por ciento, así como con un salario medio atascado en los 800 levs (unos 410 euros) mensuales. La indignación llegó a un punto límite cuando las facturas de calefacción subieron durante el invierno.

Bulgaria elevó los costes de la electricidad -un tema sensible en el ámbito político porque las facturas suponen una gran parte de los salarios humildes- en un 13 por ciento el pasado julio, pero el efecto total no se notó hasta que los hogares empezaron a utilizar energía eléctrica para la calefacción en invierno.

"La dimisión es el único paso responsable", señaló Kantcho Stoychev, analista de la encuestadora Gallup International. "También le da a Borisov algo de legitimidad para permanecer en la vida política en el futuro, pese a las violentas acciones policiales de la semana".

 
El Gobierno búlgaro dimitió el miércoles tras violentas protestas en todo el país contra los altos precios de la electricidad, sumándose a la larga lista de gobiernos europeos caídos por austeridad desde que comenzara la crisis de deuda europea a finales de 2009. En la imagen, el primer ministro búlgaro, Boiko Borisov, en el Parlamento en Sofía, el 20 de febrero de 2013. REUTERS/Julia Lazarova