Correa, de los juegos de infancia al poder presidencial en Ecuador

lunes 18 de febrero de 2013 08:04 CET
 

QUITO (Reuters) - El presidente de Ecuador, Rafael Correa, reeditó el domingo sus juegos infantiles y obtuvo su séptima victoria electoral desde que ascendió al poder del país andino hace seis años.

Cuando tenía ocho años y vivía en la ciudad portuaria de Guayaquil, según su hermano jugaba a ser jefe de Estado con sus amigos, quienes cumplían el papel de ministros y recibían sus órdenes.

El carisma innato que mostró desde su infancia lo ha ayudado a ser uno de los presidentes más populares de Ecuador, aclamado como un salvador desde páramos andinos hasta la selva.

El apoyo al fotogénico economista quedó de relieve el domingo cuando más de la mitad de los votantes del país de 15 millones de habitantes le dio su apoyo para que extienda su "Revolución Ciudadana" por cuatro años más hasta el 2017.

Pero ni ahora ni cuando fue niño se ha salvado de las críticas por su carácter.

Sus enemigos ven en sus juegos de niño los rasgos autoritarios de un líder al que ahora acusan de acaparar poder, pues de alguna forma siempre se arregló para ser el jefe.

"A los ocho años con sus amigos jugaba a que él era presidente y los otros eran ministros. Y yo les decía, 'oye cuando uno juega a policías y ladrones, una vez te toca ser policía otra vez te toca ladrón'", dijo su hermano Fabricio, quien se convirtió en uno de sus mayores detractores tras una agria disputa por unos contratos con el Estado.

"'Pero acá ustedes siempre son los tontos que son los ministros y él es el presidente'", agregó en una entrevista al describir los juegos del pasado.

Como un vendaval, Correa ha ido sumando triunfos en las urnas y ha ganado tres elecciones presidenciales y cuatro procesos de referéndum para implementar sus reformas en el país.   Continuación...

 
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, reeditó el domingo sus juegos infantiles y obtuvo su séptima victoria electoral desde que ascendió al poder del país andino hace seis años. En la imagen, Rafael Correa durante su mitin de cierre de campaña electoral, en Guayaquil, el 13 de febrero de 2013. REUTERS/Gary Granja