Rusia limpia tras el estallido de un meteorito que dejó 1.000 heridos

sábado 16 de febrero de 2013 16:36 CET
 

CHELYABINSK, Rusia (Reuters) - Miles de trabajadores rusos de emergencia salieron el sábado a limpiar los daños ocasionados por un meteorito que explotó en los montes Urales, dañando edificios, reventando ventanas y provocando una lluvia de cristales rotos sobre las personas.

Varias personas buscaron en un lago cercano a la ciudad de Chelyabinsk, donde se abrió un agujero en el hielo de varios metros de ancho, pero hasta ahora no han encontrado grandes fragmentos, dijeron funcionarios.

La escasez de pruebas en el terreno alimentó las teorías de la conspiración sobre lo que causó la bola de fuego y su inmensa onda el viernes en una zona que acoge muchas plantas de la industria de defensa.

El líder nacionalista Vladimir Zhirinovsky dijo a los periodistas en Moscú que podrían haber sido "belicistas" en Estados Unidos.

Un sacerdote que se encontraba cerca del lugar de la explosión lo describió como un acto de Dios. Los medios sociales quedaron inundados con rumores sobre lo que podría haber causado la explosión.

"Sinceramente, me inclinaría más a creer que fue algo militar", dijo Oksana Trufanova, una activista local de derechos humanos.

Cuando se le preguntó sobre la especulación, un funcionario de la rama local del Ministerio ruso de Emergencias contestó simplemente: "Basura".

Habitantes de Chelyabinsk, una ciudad industrial situada 1.500 kilómetros al este de Moscú, escucharon la explosión, vieron una luz brillante y después sintieron una onda que rompió ventanas y causó daños en las paredes y el tejado de una planta de zinc.

La bola de fuego viajó a una velocidad de 30 km por segundo según la agencia espacial rusa Roscosmos, resplandeciendo en el horizonte y dejando una larga estela blanca visible hasta a 200 km de distancia.   Continuación...

 
Miles de trabajadores rusos de emergencia salieron el sábado a limpiar los daños ocasionados por un meteorito que explotó en los montes Urales, dañando edificios, reventando ventanas y provocando una lluvia de cristales rotos sobre las personas. En la imagen, de 15 de febrero, la policía rusa trabaja cerca del agujero de hielo en la región de Chelyabinsk, punto de impacto del meteorito visto en la región de los Urales. REUTERS/Chelyabinsk region Interior Ministry/Handout