Al menos 31 muertos en atentados contra chiíes en Irak

viernes 8 de febrero de 2013 16:33 CET
 

BAGDAD (Reuters) - La explosión de cuatro coches bomba mató el viernes a al menos 31 personas en mercados callejeros de Irak, indicaron médicos y la policía, en un momento en el que crece la violencia sectaria antes de las elecciones provinciales que tendrán lugar en abril.

Dos coches bomba fueron detonados simultáneamente en un mercado callejero de venta de aves y otras mascotas en el distrito chií Kadhimiya en Bagdad, causando la muerte de al menos 16 personas y lesionando a otras 44, dijeron fuentes policiales y hospitalarias.

"Había cuerpos de hombres jóvenes y niños cubiertos de sangre por todos lados y mascotas y había desparramados aquí y allí aves muertas, zapatos y jaulas rotas", dijo un policía que estaba en la escena.

Además, 15 personas murieron tras la explosión de otros dos coches bomba en un mercado de verdura en la ciudad chií de Hilla, 100 kilómetros al sur de la capital iraquí.

El incremento en los ataques con bomba desde la retirada de las tropas estadounidenses a finales de 2011 está profundizando el temor de que vuelva a instalarse la profunda violencia sectaria y étnica que causó la muerte de decenas de miles de iraquíes en el 2006 y el 2007.

El primer ministro chií Nuri al Maliki afronta masivas protestas por parte de los desilusionados musulmanes suníes, además del conflicto con la etnia kurda que busca gobernar de manera autónoma su región en el norte del país.

La proximidad de los comicios provinciales está profundizando las divisiones, mientras los líderes políticos apelan a sus seguidores con una retórica frecuentemente hostil que no ayuda a calmar los ánimos.

Miles de suníes han salido a las calles desde finales de diciembre, reclamando lo que consideran la marginalización de su secta desde la caída de Sadam Husein y el fortalecimiento de la mayoría chií iraquí a través de las elecciones.

Las manifestaciones en el bastión suní de Anbar también están generando temor de que la guerra en la vecina Siria -donde los rebeldes suníes están luchando por derrocar al presidente Bashar al Asad- pueda perjudicar el delicado equilibrio sectario y étnico de Irak.

Ningún grupo se adjudicó responsabilidad por los ataques del viernes.

Irak alberga a varios grupos insurgentes suníes que han perpetrado al menos un ataque de alto perfil por mes desde la retirada de los soldados de Estados Unidos del país.