Los islamistas rechazan disolver el Gobierno por la crisis en Túnez

jueves 7 de febrero de 2013 18:44 CET
 

TUNEZ (Reuters) - Los islamistas que gobiernan Túnez rechazaron el jueves un plan de dimisión presentado por el jefe de su partido y primer ministro del país tras el asesinato de un líder opositor que generó las mayores protestas callejeras desde la revolución que se produjo hace dos años.

Las protestas se reanudaron el jueves en el estado del norte de África, en las que la policía utilizó gas lacrimógeno para dispersar a manifestantes cerca del ministerio del Interior en la capital y a jóvenes que arrojaban piedras en la sureña localidad de Gafsa.

Al menos siete personas resultaron heridas en Gafsa, dijeron testigos.

Líderes sindicales declararon una huelga general para el viernes en protesta por el asesinato del político secular Chokri Belaid y su familia dijo que el funeral podría realizarse ese día.

Un asesor de Husein Abassi, líder del sindicato UGTT, el mayor de Túnez, dijo que había recibido una amenaza de muerte tras anunciar la convocatoria a la primera huelga general en el país en 34 años.

Temerosos de más violencia, muchos comercios en Túnez cerraron a las 14.00 hora local (1300 GMT) y Francia, de la cual Túnez fue colonia, dijo que cerraría sus escuelas en la capital el viernes y sábado.

El primer ministro Hamdi Jebali del partido Ennahda anunció en la noche del miércoles que reemplazaría al Gobierno dirigido por su partido islámico moderado con un Gabinete no partidista hasta que puedan celebrarse elecciones, lo antes posible.

Pero un funcionario de alto rango de Ennahda dijo que Jebali no había consultado a su partido, lo que sugiere que el grupo islamista está profundamente dividido en torno a la medida para reemplazar a la coalición gobernante.

"El primer ministro no pidió la opinión de su partido", dijo Abdelhamid Jelassi, vicepresidente de Ennahda.   Continuación...

 
Los islamistas que gobiernan Túnez rechazaron el jueves un plan de dimisión presentado por el jefe de su partido y primer ministro del país tras el asesinato de un líder opositor que generó las mayores protestas callejeras desde la revolución que se produjo hace dos años. En la imagen, un agente de policía dispara balas lacrimógenas para disolver una protesta durante una manifestación en Túnez, el 7 de febrero de 2013. REUTERS/Anis Mili