1 de febrero de 2013 / 12:17 / en 5 años

Muere un guarda en un atentado ante la embajada de EEUU en Ankara

ANKARA (Reuters) - Un atentado suicida de un grupo de ultraizquierda mató el viernes a un guardia de seguridad de la embajada de Estados Unidos en Turquía situada en la ciudad de Ankara, destrozando una puerta lateral y dejando el lugar lleno de humo y escombros.

Una explosión ocurrida el viernes en una entrada lateral de la embajada de Estados Unidos en Ankara causó la muerte de al menos una persona, en lo que según medios turcos podría haber sido un atentado suicida. Image de la entrada de la embajada estadounidense en la capital turca tras el atentado el 1 de febrero. REUTERS/Ihlas News Agency/IHA

El atacante se inmoló en el interior de la sede diplomática estadounidense, dijo el gobernador de Ankara, Alaaddin Yuksel. La explosión se pudo oír a más de un kilómetro de distancia.

El ministro del Interior, Muammer Guler, dijo que el atacante era un miembro de un grupo de ultraizquierda, mientras que el Departamento de Estado estadounidense sostuvo que está trabajando con la policía turca para investigar lo que calificó como una “explosión terrorista”.

Islamistas radicales, grupos de ultraizquierda y de ultraderecha, además de milicianos separatistas kurdos, han perpetrado atentados en Turquía en el pasado. Sin embargo, nadie se responsabilizó por este atentado.

“El atacante suicida quedó destrozado y uno o dos ciudadanos del equipo especial de seguridad fallecieron”, dijo el primer ministro turco, Tayyip Erdogan, quien asistía a una ceremonia en Estambul cuando ocurrió la explosión.

“Este suceso demuestra que tenemos que luchar juntos en todas partes en el mundo contra estos elementos terroristas”, agregó.

Grupos turcos de ultraizquierda se oponen a lo que consideran una fuerte influencia de Estados Unidos sobre la política exterior turca.

Turquía es un aliado clave de Estados Unidos en Oriente Próximo. Ambos países poseen intereses comunes que van desde seguridad energética hasta la lucha contra el terrorismo. Ankara, además, ha sido uno de los principales defensores de la intervención extranjera para poner fin al conflicto en la vecina Siria.

Alrededor de 400 soldados estadounidenses han llegado a Turquía en las últimas semanas para operar baterías de antimisiles Patriot, destinadas a defender al país contra cualquier expansión de la guerra civil de Siria. La operación forma parte de un despliegue de la OTAN que debe estar en pleno funcionamiento en los próximos días.

EMBAJADOR RESULTA ILESO

El embajador de Estados Unidos en Turquía, Francis Ricciardone, salió por la puerta principal de la embajada, que está rodeada por altos muros, poco después de la explosión para conversar con la prensa, mientras un helicóptero de la policía sobrevolaba la zona.

“Estamos muy tristes, por supuesto, por perder a uno de nuestros guardias turcos”, dijo Ricciardone, que agradeció a las autoridades turcas su pronta respuesta.

Un testigo de Reuters vio a una persona herida mientras era subida a una ambulancia, al tiempo que la policía acordonaba el área tras el estallido.

“Fue una explosión enorme. Estaba sentado en mi local cuando ocurrió. Vi lo que parecía ser una parte de un cuerpo en el suelo”, dijo el agente de viajes Kamiyar Barnos, cuyo escaparate se rompió a unos 100 metros de distancia de la explosión.

La cadena estatal TRT dijo que el atacante podría haber pertenecido al Partido Revolucionario de Liberación del Pueblo(DHKP-C), que busca un Estado socialista y es vehementemente antiestadounidense, de acuerdo con el Centro Nacional Antiterrorista de Estados Unidos (NCTC, por sus siglas en inglés).

El grupo, considerado una organización terrorista por Estados Unidos y Turquía, fue culpado de un ataque suicida en 2001 en el que murieron dos policías y un turista en el centro de la plaza Taksim de Estambul.

Guler dijo que el atacante podría pertenecer al DHKP-C o a un grupo similar.

En tanto, el consulado de Estados Unidos en Estambul advirtió a sus ciudadanos que estén alertas y eviten grandes aglomeraciones, mientras que la misión británica en esa ciudad instó a las empresas británicas a reforzar la seguridad después de lo que calificó como un “sospechoso ataque terrorista”.

El atentado más grave de este tipo en Turquía ocurrió en noviembre de 2003, cuando el estallido de coches bomba devastó dos sinagogas, matando a 30 personas e hiriendo a 146. Las autoridades sospechan que Al Qaeda perpetró ese ataque.

/Por Jonathon Burch/

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below