Mursi acorta su viaje y busca poner fin a la violencia en Egipto

miércoles 30 de enero de 2013 19:59 CET
 

EL CAIRO/BERLÍN (Reuters) - Las autoridades de una ciudad egipcia redujeron el toque de queda impuesto por el presidente Mohamed Mursi, mientras el líder islamista reducía el miércoles una visita a Europa para abordar la oleada de violencia que ha sufrido al país desde que asumió el poder hace siete meses.

Dos manifestantes más fueron asesinados a balazos antes del amanecer cerca de la plaza central de El Cairo, un día después de que el jefe del Ejército egipcio advirtiera que el estado quedaría al borde del colapso si los oponentes y partidarios de Mursi no ponen fin a los enfrentamientos callejeros.

Más de 50 personas han muerto en los últimos siete días de protestas de los opositores de Mursi, aumentando la preocupación a nivel global sobre si el líder islamista puede restaurar la estabilidad en el país árabe más poblado.

Mursi impuso el toque de queda y el estado de emergencia el domingo en tres ciudades del canal de Suez, pero eso solo pareció provocar a los manifestantes en una semana de episodios violentos en el segundo aniversario de la revuelta que derrocó a Hosni Mubarak.

El gobernador de Ismailia, una de las tres ciudades del canal, anunció el miércoles la reducción del toque de queda, que ahora entraría en efecto por la noche a partir de las 02:00 en lugar de a las 21:00 hora local.

Debido a la crisis, Mursi ha acortado su visita europea, cancelando sus planes para viajar a París después de Berlín, y volverá a El Cairo el miércoles.

Desde Berlín, Mursi pidió diálogo a sus opositores pero no se comprometió a cumplir la demanda de un primer acuerdo que incluya una unidad gubernamental.

Cuando se le preguntó por la propuesta, el presidente dijo que el próximo Gobierno se formará tras las elecciones parlamentarias en abril.

Egipto va camino a convertirse en "un estado civil, que no es un estado militar o teocrático", afirmó.   Continuación...

 
Las autoridades de una ciudad egipcia redujeron el toque de queda impuesto por el presidente Mohamed Mursi, mientras el líder islamista reducía el miércoles una visita a Europa para abordar la oleada de violencia que ha sufrido al país desde que asumió el poder hace siete meses. En la imagen, el presidente egipcio, Mohamed Mursi (a la izquierda) y la canciller alemana, Angela Merkel, en una rueda de prensa en la cancillería de Berlín, el 30 de enero de 2013. REUTERS/Fabrizio Bensch