Mursi viaja a Alemania y cancela su visita a París por la crisis en Egipto

miércoles 30 de enero de 2013 13:16 CET
 

EL CAIRO/BERLIN (Reuters) - El presidente egipcio, Mohamed Mursi, voló el miércoles a Alemania para convencer a Europa de sus credenciales democráticas, dejando atrás a un país en crisis tras una oleada de violencia que ha matado a más de 50 personas.

El jefe del ejército egipcio advirtió el martes de que el país quedaría al borde del colapso si los oponentes y partidarios de Mursi no pusieran fin a los enfrentamientos callejeros que han marcado los dos años de aniversario de la revuelta que derrocó a Hosni Mubarak.

Debido a la crisis, Mursi ha acortado su visita europea, cancelando sus planes para viajar a París después de Berlín, y volverá a El Cairo el miércoles.

Cerca de la plaza Tahrir de El Cairo el miércoles por la mañana decenas de manifestantes lanzaron piedras a la policía, que respondió con gases lacrimógenos, aunque los enfrentamientos duraron poco.

"Nuestra demanda es simplemente que Mursi se vaya y que deje solo el país. Es igual que Mubarak y su gente que ahora están en prisión", dijo Ahmed Mustafa, de 28 años, que llevaba gafas sobre la cabeza para protegerse del gas lacrimógeno.

El político de oposición Mohamed ElBaradei pidió una reunión entre el presidente, ministros, el partido en el Gobierno y la oposición para detener la violencia. Pero también volvió a plantear la precondición de la oposición de que Mursi se comprometa primero con buscar un gobierno de unidad nacional, que Mursi hasta ahora ha rechazado.

Los críticos acusan a Mursi de traicionar el espíritu de la revolución manteniendo demasiado poder en sus propias manos y en las de los Hermanos Musulmanes, el movimiento islamista prohibido con Mubarak y que ha ganado en repetidas elecciones desde el levantamiento de 2011.

Los partidarios de Mursi dicen que los manifestantes quieren derrocar al primer líder egipcio elegido democráticamente. Los disturbios han impedido volver a la estabilidad antes de las nuevas elecciones parlamentarias previstas para dentro de unos meses, y han empeorado una crisis económica que ha visto caer la moneda en las últimas semanas.

Los peores incidentes han tenido lugar en la ciudad de Puerto Said, en el Canal de Suez, donde la rabia se ha visto acuciada por la aprobación de penas de muerte para unos aficionados al fútbol por unos enfrentamientos sangrientos el año pasado. Mursi respondió el domingo anunciando el estado de emergencia durante un mes y el toque de queda en Puerto Said y otras dos ciudades del Canal de Suez.   Continuación...