30 de enero de 2013 / 12:22 / hace 4 años

Mursi viaja a Alemania y cancela su visita a París por la crisis en Egipto

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EL CAIRO/BERLIN (Reuters) - El presidente egipcio, Mohamed Mursi, voló el miércoles a Alemania para convencer a Europa de sus credenciales democráticas, dejando atrás a un país en crisis tras una oleada de violencia que ha matado a más de 50 personas.

El jefe del ejército egipcio advirtió el martes de que el país quedaría al borde del colapso si los oponentes y partidarios de Mursi no pusieran fin a los enfrentamientos callejeros que han marcado los dos años de aniversario de la revuelta que derrocó a Hosni Mubarak.

Debido a la crisis, Mursi ha acortado su visita europea, cancelando sus planes para viajar a París después de Berlín, y volverá a El Cairo el miércoles.

Cerca de la plaza Tahrir de El Cairo el miércoles por la mañana decenas de manifestantes lanzaron piedras a la policía, que respondió con gases lacrimógenos, aunque los enfrentamientos duraron poco.

"Nuestra demanda es simplemente que Mursi se vaya y que deje solo el país. Es igual que Mubarak y su gente que ahora están en prisión", dijo Ahmed Mustafa, de 28 años, que llevaba gafas sobre la cabeza para protegerse del gas lacrimógeno.

El político de oposición Mohamed ElBaradei pidió una reunión entre el presidente, ministros, el partido en el Gobierno y la oposición para detener la violencia. Pero también volvió a plantear la precondición de la oposición de que Mursi se comprometa primero con buscar un gobierno de unidad nacional, que Mursi hasta ahora ha rechazado.

Los críticos acusan a Mursi de traicionar el espíritu de la revolución manteniendo demasiado poder en sus propias manos y en las de los Hermanos Musulmanes, el movimiento islamista prohibido con Mubarak y que ha ganado en repetidas elecciones desde el levantamiento de 2011.

Los partidarios de Mursi dicen que los manifestantes quieren derrocar al primer líder egipcio elegido democráticamente. Los disturbios han impedido volver a la estabilidad antes de las nuevas elecciones parlamentarias previstas para dentro de unos meses, y han empeorado una crisis económica que ha visto caer la moneda en las últimas semanas.

Los peores incidentes han tenido lugar en la ciudad de Puerto Said, en el Canal de Suez, donde la rabia se ha visto acuciada por la aprobación de penas de muerte para unos aficionados al fútbol por unos enfrentamientos sangrientos el año pasado. Mursi respondió el domingo anunciando el estado de emergencia durante un mes y el toque de queda en Puerto Said y otras dos ciudades del Canal de Suez.

Los manifestantes ignoraron el toque de queda y el lunes volvieron a las calles, aunque el martes aumentó la calma. Human Rights Watch pidió a Mursi que levantara el estado de emergencia.

Mursi estará deseando apaciguar los temores de Occidente sobre el futuro del país árabe más poblado cuando se reúna con la canciller alemana, Angela Merkel, y poderosos grupos de la industria en Berlín.

"imágenes Preocupantes"

"Hemos visto imágenes preocupantes en los últimos días, imágenes de violencia y destrucción, y pido a ambas partes que se comprometan con el diálogo", dijo el ministro alemán de Exteriores, Guido Westerwelle, en una entrevista radiofónica antes de la llegada de Mursi.

La oferta de Alemania de "ayudar con la transformación de Egipto depende claramente de que se adhiera a reformas democráticas", agregó.

Alemania ha alabado los esfuerzos de Mursi por mediar en un alto el fuego entre Israel y los palestinos en Gaza después de un conflicto el año pasado, pero se ha preocupado por las iniciativas de Mursi para expandir sus poderes y por acelerar una constitución de tinte islamista.

Berlín también se alarmó con un vídeo surgido en las últimas semanas que mostraba a Mursi haciendo unas declaraciones cáusticas contra los judíos y sionistas en 2010, cuando era un alto cargo de los Hermanos Musulmanes. El pasado nazi de Alemania y su fuerte apoyo a Israel le hacen altamente sensible al antisemitismo.

Westerwelle dijo que las declaraciones anti-judías de Mursi eran inaceptables, pero al mismo tiempo destacó que había tenido un papel muy constructivo en la mediación del conflicto en Gaza.

El principal bloque liberal y laico de Egipto, el Frente de Salvación Nacional, hasta ahora ha rechazado las conversaciones con Mursi a menos que prometa incluir figuras de la oposición en un gobierno de unidad nacional.

Los líderes de la industria alemana ven potencial en Egipto, pero están preocupados por la inestabilidad política.

"En este momento muchas empresas están esperando los acontecimientos políticos y son cautos sobre cualquier gran inversión", dijo Hans Heinrich Driftmann, presidente de la Cámara de Industria y Comercio de Alemania.

Los partidarios de Mursi culpan a la oposición de impedir la recuperación económica deteniendo los esfuerzos para restaurar la estabilidad. La oposición dice que se necesita un gobierno incluyente para conseguir la calma.

/Por Edmund Blair y Alexandra Hudson/

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