Brasil revisa las normas de seguridad tras el incendio en la discoteca

martes 29 de enero de 2013 17:35 CET
 

SANTA MARIA, Brasil (Reuters) - La muerte de 231 personas en el incendio de una discoteca en el sur de Brasil desató el martes una ola de fiscalizaciones para evitar una nueva tragedia y mostrar que el país está haciendo los deberes de cara al Mundial de fútbol y a los Juegos Olímpicos.

Supervivientes del caos desatado el domingo en la discoteca Kiss de la ciudad de Santa María relataron que el local estaba abarrotado, la ruta de evacuación estaba mal señalizada, la única puerta estaba bloqueada y los extintores no funcionaban.

Eso sin contar la aparente causa del incendio: una bengala encendida por un grupo de música, en abierta violación de las normas de seguridad.

"Estamos en shock", dijo a Reuters el vicealcalde de Manaus, Bosco Saraiva, tras cerrar por razones de seguridad 17 de las 27 discotecas inspeccionadas el lunes.

"No tengo dudas de que los parámetros (de seguridad) van a cambiar en Brasil", añadió desde la ciudad situada en el corazón de la Amazonia. "Lamentablemente, la situación es grave".

La presidenta Dilma Rousseff, conmocionada tras visitar el lugar del incendio, fue clarísima en una reunión el lunes con varios alcaldes: "Ante de esta tragedia tenemos el deber de asumir el compromiso y asegurar que jamás se repetirá".

Después que Santa María, una ciudad universitaria en el próspero estado de Río de Grande do Sul, sepultara el lunes a sus muertos comenzaron las investigaciones y también la búsqueda de responsables.

La tragedia puso a la mayor economía de América Latina frente al espejo de sus propias deficiencias y atizó el debate sobre la preparación del país que organizará la Copa Mundial de fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016.

En Sao Paulo, la mayor ciudad de Brasil con un vibrante ambiente nocturno, el alcalde Fernando Haddad ordenó revisar las normas de seguridad para grandes concentraciones de público y convocó una reunión con empresarios del espectáculo.   Continuación...

 
La muerte de 231 personas en el incendio de una discoteca en el sur de Brasil desató el martes una ola de fiscalizaciones para evitar una nueva tragedia y mostrar que el país está haciendo los deberes de cara al Mundial de fútbol y a los Juegos Olímpicos. En la imagen, varias personas frente a la discoteca donde se produjo la tragedia en Santa Maria, a 301 km de Porto Alegre, el 29 de enero de 2013. REUTERS/ Ricardo Moraes