Brasil detiene a los dueños de la disco y a los músicos tras incendio

martes 29 de enero de 2013 07:47 CET
 

SANTA MARIA, Brasil (Reuters) - La policía brasileña detuvo el lunes a los dos dueños de una discoteca donde murieron 231 personas y a dos integrantes de una banda cuyos fuegos artificiales habrían incendiado el lugar, a medida que comienza la búsqueda de los responsables de la peor tragedia mundial de ese tipo en una década.

Los cuatro hombres no fueron acusados, pero los fiscales dijeron que podrían permanecer en custodia policial por hasta cinco días para ayudar a establecer las causas del incendio ocurrido en la madrugada del domingo.

Los conmocionados habitantes del lugar comenzaron a enterrar desde primera hora del lunes a sus muertos, muchos de ellos estudiantes universitarios. Después del anochecer, miles se sumaron a una procesión por las calles de la ciudad, vestidos de blanco y luciendo bandas negras en los brazos.

Familiares de las víctimas exigieron respuestas sobre las medidas de seguridad en la discoteca, donde cientos quedaron atrapados después de que el techo prendió en llamas.

"¿Por qué las leyes? ¿Por qué pagar impuestos? ¿Qué está haciendo el gobierno?", decía un letrero que portaban estudiantes universitarios que perdieron amigos en el incendio.

La tragedia ocurrió cuando Brasil se prepara para organizar la Copa Mundial del 2014 y los Juegos Olímpicos del 2016, donde los estándares de seguridad y la capacidad de respuesta del país será crítica.

La presidenta Dilma Rousseff, quien interrumpió una visita a Chile para viajar al lugar del desastre el domingo, pidió un minuto de silencio antes de hablar en una reunión de alcaldes recientemente electos en la capital, Brasilia.

"El dolor que vi en Santa María era indescriptible", dijo Rousseff. "Enfrentados con esta tragedia, es nuestro deber asegurarnos de que nunca ocurra nuevamente", agregó.

La mayoría murió por asfixia después de que un integrante de la banda disparó una bengala cerca de las 2.30 a.m. del domingo y el aislamiento acústico empezó a arder, inundando rápidamente la discoteca Kiss de humo tóxico.   Continuación...

 
La policía brasileña detuvo el lunes a los dos dueños de una discoteca donde murieron 231 personas y a dos integrantes de una banda cuyos fuegos artificiales habrían incendiado el lugar, a medida que comienza la búsqueda de los responsables de la peor tragedia mundial de ese tipo en una década. En la imagen, la gente llora frente a un jardín de flores colocado en homenaje a las víctimas del incendio en la discoteca Kiss, en la ciudad de Santa María, a 301 km al oeste de la capital del estado Puerto Alegre, el 28 de enero de 2013. REUTERS/Edison Vara