Miles acuden a los funerales por los muertos en Port Said

domingo 27 de enero de 2013 16:26 CET
 

EL CAIRO (Reuters) - El domingo se escuchaban disparos en Port Said mientras la gente abarrotaba las calles para asistir a los funerales por los 33 manifestantes muertos el fin de semana en la ciudad, dentro de una ola de violencia que ha intensificado los retos que afronta el presidente Mohamed Mursi.

Algunos de los asistentes pedían venganza o gritaban lemas contra Mursi mientras se lanzaban gases lacrimógenos en las inmediaciones, dijo un testigo por teléfono, añadiendo que escuchó las sirenas de los equipo de emergencia tras escucharse los disparos.

"Sacrificamos nuestra alma y nuestra sangre por Port Said", coreaba la gente mientras los ataúdes eran trasladados por las calles.

Una persona resultó muerta, 17 tuvieron que ser atendidas por heridas de bala y otras 440 por inhalación de gases lacrimógenos, según un responsable hospitalario de la ciudad, donde 33 personas murieron en disturbios desencadenados por un veredicto judicial que sentenciaba a muerte a 21 personas, la mayoría de la ciudad, por su papel en una tragedia en un estadio de fútbol el año pasado.

La Policía lanzó gases lacrimógenos a decenas de manifestantes armados con piedras el domingo en El Cairo, en el cuarto día de violencia callejera. Las manifestaciones de protesta en la capital y otras ciudades surgieron a finales de esta semana aduciendo que los islamistas se han aferrado al poder en el segundo aniversario de la revolución que derrocó a Hosni Mubarak.

Los manifestantes acusan a Mursi, elegido en junio con el apoyo de los Hermanos Musulmanes, de haber traicionado los objetivos de la revuelta. Desde que los ciudadanos salieron a las calles el jueves, 43 personas han muerto, la mayoría en Port Said y Suez, donde se ha desplegado el Ejército.

La violencia está entorpeciendo los esfuerzos de Mursi por recuperar una economía en crisis y revertir el desplome de la moneda egipcia. La polarización y la falta de seguridad que asuela Egipto pone en entredicho las elecciones parlamentarias que tienen previsto celebrarse en abril.

También ha puesto de manifiesto una profunda grieta en la nación. Los liberales y otros oponentes acusan a Mursi de no conseguir cumplir las promesas económicas o ser el presidente de todos los egipcios. Sus partidarios dicen que sus críticos no respetan la democracia que ha dado a Egipto su primer líder elegido libremente.

"SE ESTÁ DERRAMANDO SANGRE"   Continuación...

 
La policía lanzó gases lacrimógenos a decenas de manifestantes armados con piedras el domingo en El Cairo, en el cuarto día de violencia callejera que se ha cobrado la vida de al menos 41 personas e intensificado los retos que afronta el presidente Mohamed Mursi. En la imagen, un manifestante durante una protesta contra Mursi cerca de la plza Tahrir, en El Cairo, el 26 de enero de 2013. REUTERS/Amr Abdallah Dalsh