"Asalto final" del Ejército argelino en la planta de gas

sábado 19 de enero de 2013 16:14 CET
 

ARGEL/AMENAS (Reuters) - El Ejército argelino llevó a cabo el sábado un "asalto final" contra hombres armados vinculados con Al Qaeda que habían tomado una planta gasística en el desierto, matando a once de los islamistas después de que ellos quitaran la vida a siete rehenes extranjeros.

"Ya se ha acabado, el asalto ha concluido y el Ejército está dentro de la planta limpiándola de minas", dijo una fuente familiarizada con la operación a Reuters.

La compañía estatal de gas y crudo, Sonatrach, dijo que los extremistas que atacaron la planta el miércoles y tomaron un gran número de rehenes habían minado con explosivos el complejo gasístico.

La cifra exacta de muertos entre los integristas y entre los trabajadores argelinos y extranjeros en la planta cerca de la localidad de Amenas, cerca de la frontera libia, seguía estando poco clara.

El sábado, las fuerzas especiales argelinas hallaron 15 cadáveres calcinados en la planta. En marcha había una investigación para identificar los cuerpos, dijo la fuente a Reuters, y no estaba claro cómo habían fallecido.

Dieciséis rehenes fueron liberados el sábado, dijo una fuente cercana a la crisis. Entre ellos había dos estadounidenses, dos alemanes y un portugués.

El ataque a la planta se convirtió rápidamente en la crisis internacional con rehenes más importante en décadas, situando al extremismo islamista del Sáhara en primer plano de la agenda mundial.

Anteriores informaciones situaban el número de fallecidos en entre 12 y 30, y muchos extranjeros siguen desaparecidos, entre ellos noruegos, japoneses, británicos y estadounidenses.

El Departamento de Estado de EEUU dijo el viernes que un estadounidense, Frederick Buttaccio, había muerto, pero no dio más detalles. El ministro francés de Defensa indicó que creía que no había trabajadores franceses entre los rehenes.   Continuación...

 
El Ejército argelino llevó a cabo el sábado un "asalto final" contra hombres armados vinculados con Al Qaeda que habían tomado una planta gasística en el desierto, matando a once de los islamistas después de que ellos quitaran la vida a siete rehenes extranjeros. En la imagen, varios rehenes se abrazan tras ser liberados el 18 de enero de 2013. REUTERS/Algerian TV