Las protestas de los chiíes se propagan por Pakistán tras los ataques

domingo 13 de enero de 2013 18:05 CET
 

QUETTA, Pakistán (Reuters) - Las protestas por los ataques contra musulmanes chiíes se propagaron por Pakistán el domingo, mientras el primer ministro volaba a la ciudad de Quetta para reunirse con familiares de las víctimas que se negaban a sepultar a sus muertos hasta que el Gobierno les prometa mejor protección contra los extremistas suníes.

Las manifestaciones fueron provocadas por dos ataques bomba el jueves contra la etnia chií de los hazaras en Quetta, la capital de la provincia de Baluchistán. Los ataques, reivindicados por el grupo extremista Lashkar-e-Jhangvi, acabaron con la vida de al menos 96 personas.

Miles de chiíes hazaras han realizado vigilias en el sitio de los ataques junto a víctimas amortajadas y se preparaban para pasar una tercera noche a la intemperie, en el frío y la lluvia.

"Queremos garantías de que los asesinos serán arrestados de modo que nuestros niños más pequeños no mueran también", dijo Sakina Bibi, de 56 años, quien estaba sentada junto a los féretros de dos de sus hijos.

"Eran todo para mí. Sentarse aquí no los traerá de vuelta, pero es nuestro derecho protestar", agregó entre lágrimas.

La tradición islámica exige que los muertos sean sepultados lo antes posible. Dejar a los cuerpos de seres queridos sobre la tierra durante tanto tiempo es una expresión de pena y dolor tan potente que muchas personas en otras ciudades realizaron protestas y vigilias en solidaridad.

Las protestas tuvieron lugar en cinco áreas de la capital comercial, Karachi, hogar de 18 millones de personas. Los manifestantes bloquearon las líneas del ferrocarril y la carretera que conecta el aeropuerto con la ciudad.

Cientos de personas también se reunieron en los exteriores de la casa privada del presidente.

Las manifestaciones han coincidido con otra protesta planeada con anterioridad que tendrá lugar en la capital Islamabad el lunes. La policía ya ha sellado porciones de la capital en anticipación a la marcha contra la corrupción gubernamental, encabezada por el clérigo sufí Muhammad Tahirul Qadri.   Continuación...

 
Las conversaciones entre responsables paquistaníes y líderes chiíes el sábado no lograron mitigar protestas que hicieron que miles de personas salieran a las calles frías y húmedas por segunda noche consecutiva en una vigilia junto a los cuerpos de 96 personas muertas en uno de los peores ataques sectarios en la historia del país. En la imagen, los chiíes junto a los ataúdes de las víctimas de los ataques en Quetta, el 12 de enero de 2013. REUTERS/Naseer Ahmed