El miembro del PP Ángel Carromero sale de la cárcel

viernes 11 de enero de 2013 19:53 CET
 

MADRID (Reuters) - El dirigente de Nuevas Generaciones del Partido Popular Ángel Carromero, condenado en Cuba por el accidente de tráfico en el que fallecieron dos disidentes cubanos, salió el viernes de la cárcel tras recibir el tercer grado penitenciario, apenas dos semanas después de ser extraditado a España, informó Instituciones Penitenciarias.

Carromero, vicepresidente de la división juvenil del gobernante PP, fue detenido el pasado julio en Cuba tras el accidente, en el que murieron el destacado opositor Oswaldo Payá y el también disidente Harold Cepero.

A finales de diciembre llegó a España gracias al acuerdo de extradición en vigor entre ambos países, para cumplir el resto de su condena de cuatro años de prisión que le fue impuesta en la isla caribeña.

El joven político salió el viernes de la prisión de Segovia a las 18 horas y declinó hacer declaraciones, aunque agradeció a los medios de comunicación la atención prestada a su caso, según las imágenes emitidas por televisión.

El tercer grado le permite salir durante el día de prisión y sólo tendrá que regresar a dormir a la cárcel.

Un tribunal cubano condenó al joven político español a cuatro años de prisión por conducción imprudente en relación con el accidente, que se produjo cuando Carromero conducía el vehículo.

El caso acaparó titulares después de que Carromero y el joven político sueco Jens Aron Modig - que resultó ileso y pudo volver antes a su país -, que entraron a la isla con visado de turista, admitieran que estaban en Cuba para apoyar y entregar dinero al grupo opositor Movimiento Cristiano Liberación, liderado por Payá.

 
El dirigente de Nuevas Generaciones del Partido Popular Ángel Carromero, condenado en Cuba por el accidente de tráfico en el que fallecieron dos disidentes cubanos, recibió el viernes el tercer grado penitenciario, apenas dos semanas después de ser extraditado a España. En la imagen de archivo, Carromero antes del inicio del jiucio en Cuba, el 5 de octubre de 2012. REUTERS/Courtesy of Cubadebate/Ismael Francisco/Handout