Irlanda del Norte lucha por dejar atrás su sangriento pasado

jueves 10 de enero de 2013 19:41 CET
 

BELFAST (Reuters) - El peor período de violencia en Irlanda del Norte desde una paz firmada en 1998 tras tres décadas de conflicto subrayó la fragilidad de ese acuerdo y desencadenó temores de que la provincia no pueda dejar atrás su pasado sangriento.

Los cócteles molotov y las armas volvieron a las calles de Belfast después de una votación del Consejo local para poner fin a la tradición de más de un siglo de izar la bandera británica todos los días desde el Ayuntamiento, que provocó desmanes de partidarios pro-británicos durante las últimas cinco semanas.

Para los locales, trajo recuerdos de los 30 años de conflictos sectarios que dividieron a nacionalistas católicos que buscaban la unificación con Irlanda y protestantes que querían seguir siendo parte del Reino Unido.

La policía, que es blanco de los disturbios recientes, dice que contuvo el descontento. Hasta ahora, con manifestaciones de unas 200 personas, la amenaza a los 15 años de paz ha sido limitada.

Sin embargo, el comercio se vio afectado de forma grave, la mejorada reputación de Belfast quedó manchada y a algunos políticos les preocupa que ya no puedan llegar a quienes sienten que no tienen lugar en una nueva Irlanda del Norte.

"Los políticos perdieron el control", dijo a Reuters Danny Kennedy, miembro del segundo mayor partido pro-británico, los Unionistas de Ulster, y ministro en el gobierno británico de Irlanda del Norte.

"Hace veinte años, cuando los dos líderes del unionismo emitían una declaración que instaba a los partidarios británicos a dejar las calles, eran escuchados. Es un factor nuevo y preocupante que los ciudadanos digan que todo ha ido demasiado lejos y nadie defiende lo que pensamos", agregó.

Esos ciudadanos son principalmente jóvenes desilusionados que, con caras cubiertas con pañuelos y banderas británicas atadas sobre sus hombros, arrojaron cócteles molotov y petardos contra la policía durante gran parte de la semana pasada.

"Lo más atemorizante es que estos chicos no escuchan. Para muchos es divertido (...) No tienen perspectivas (...) no tienen miedo a nadie", dijo Mark Houston, director del grupo East Belfast Mission que trabaja con manifestantes para intentar frenar el descontento.   Continuación...

 
El peor período de violencia en Irlanda del Norte desde una paz firmada en 1998 tras tres décadas de conflicto subrayó la fragilidad de ese acuerdo y desencadenó temores de que la provincia no pueda dejar atrás su pasado sangriento. En la imagen, policía antidisturbios limpian una zona donde jóvenes unionistas se habían manifestado en Belfast, el 8 de enero de 2013. REUTERS/Cathal McNaughton