El enviado de la ONU a Siria se reúne con Asad; la oposición, frustrada

lunes 24 de diciembre de 2012 18:05 CET
 

BEIRUT (Reuters) - El enviado especial de Naciones Unidas y la Liga Árabe a Siria, Lajdar Brahimi, se reunió el lunes con el presidente Bashar al Asad en Damasco para discutir una solución a un conflicto que se prolonga ya 21 meses y que ha exacerbado la violencia en todo el país.

Mientras, la oposición expresó su profunda frustración con la misión, tras lo que calificó como la última masacre de civiles por parte de las fuerzas de Asad.

Brahimi condujo a la capital a través de Líbano por los enfrentamientos en torno al aeropuerto internacional de Damasco, que hicieron imposible que tomara un avión, en una señal de la forma en que el conflicto está paralizando buena parte de Siria.

El enviado dijo a la prensa que su reunión con Asad abordó las condiciones generales en Siria y que ambos discutieron hablaron de posibles soluciones a la crisis, que ha dejado más de 44.000 muertos, según activistas.

"Hablé con él sobre lo que estaba viendo en el exterior y las reuniones que tuve con diversos cargos en la región y el extranjero", dijo.

"La situación en Siria es un motivo para preocuparse. Esperamos que todas las partes trabajen en torno a una solución, como quiere el pueblo de Siria", agregó.

La reunión del lunes es la tercera entre Brahimi y Asad y la violencia ha escalado con fuerza en ese tiempo.

La oposición siria se manifestó furiosa por lo que consideró un silencio sobre la incesante matanza de civiles por parte de las fuerzas de Asad.

El domingo, docenas de personas murieron y muchas más resultaron heridas en el pueblo de Halfaya, que quedó bajo control de los rebeldes la semana pasada. Los activistas culparon de la masacre a un ataque aéreo contra una panadería donde una multitud hacía fila para comprar.   Continuación...

 
El enviado especial de Naciones Unidas y la Liga Árabe a Siria, Lajdar Brahimi, se reunió el lunes con el presidente Bashar al Asad en Damasco para discutir una solución a un conflicto que se prolonga ya 21 meses y que ha exacerbado la violencia en todo el país. En la imagen, Bashar el Asad (D) habla con Brahimi el 24 de diciembre de 2012 en Damasco. REUTERS/Sana