EEUU mira al control de armas mientras siguen los funerales en Newtown

miércoles 19 de diciembre de 2012 22:46 CET
 

NEWTOWN, EEUU (Reuters) - La Casa Blanca reveló el miércoles las primeras medidas de un plan de control de armas, mientras Estados Unidos vivía el duelo por las víctimas de la masacre en la escuela primaria Sandy Cook en otra serie de funerales.

La iniciativa del presidente Barack Obama busca lidiar con la indignación nacional por el tiroteo en Connecticut, que llevó a partidarios por el derecho a portar armas a reconsiderar sus posturas y a un gran fondo de capital privado a colocar a la venta a su negocio de fabricación de armas.

Los funerales previstos para el miércoles eran para cuatro niños, una maestra y la directora de la escuela en la que Adam Lanza, de 20 años, mató a 26 personas.

Tras asesinar a su madre en su casa, el joven condujo hasta la escuela y utilizó un rifle semiautomático de asalto para matar a 20 niños y seis mujeres que formaban parte del personal del colegio. Luego se suicidó.

El vicepresidente Joe Biden liderará un esfuerzo para crear políticas tendientes a reducir la violencia armada, dijo Obama.

Las medidas específicas que recomiende Biden se harán públicas en el discurso de Obama sobre el Estado de la Unión, que generalmente tiene lugar a finales de enero, aunque el presidente indicó algunas prioridades.

"Vamos a necesitar hacer que el acceso a la salud mental sea al menos tan fácil como el acceso a un arma de fuego", dijo Obama a los periodistas.

El mandatario agregó que espera que la Asociación Nacional del Rifle, un poderoso grupo de presión en favor de la industria armamentista, reflexione sobre la tragedia mientras espera las recomendaciones de Biden.

"La vasta mayoría de propietarios de armas que acatan la ley serán algunos de los primeros en decir que deberíamos ser capaces de impedir que unos pocos irresponsables que rompen la ley compren un arma de guerra", afirmó Obama.   Continuación...

 
La Casa Blanca reveló el miércoles las primeras medidas de un plan de control de armas, mientras Estados Unidos vivía el duelo por las víctimas de la masacre en la escuela primaria Sandy Cook en otra serie de funerales. En la imagen, bomberos saludan en la procesión fúnebre del niño de siete años Daniel Barden, uno de los 20 niños asesinados en los tiroteos del 14 de diciembre en la escuela primaria Sandy Hook, en el cementerio de Saint Rose of Lima, en Newtown, Connecticut, el 19 de diciembre de 2012. Los bomberos de la región acudieron a rendir homenaje a Barden, que había dicho que quería ser bombero de mayor. REUTERS/Mike Segar