Desde el centro de Damasco, la guerra cada vez se ve más cercana

martes 18 de diciembre de 2012 17:06 CET
 

DAMASCO (Reuters) - Desde el centro de Damasco, los sirios pueden ver las columnas de humo que se elevan al cielo y sentir los edificios que tiemblan con las explosiones, advirtiéndoles de que la línea del frente se acerca cada vez más.

Las mismas plazas en las que el presidente Bashar el Asad solía atraer a decenas de miles de personas que le mostraban su apoyo están ahora vacías y rodeadas con muros de cemento de hasta dos metros de altura.

Damasco se prepara para la llegada de una guerra civil que dura ya casi dos años, a medida que las fuerzas rebeldes prosiguen su avance, y la ansiedad se refleja en los rostros de los habitantes del centro de la capital.

"Hay miedo y dolor en los corazones de la gente, una sensación de desesperación y de parálisis por la enormidad de la crisis", declaró Suad, una arquitecto que vive en el barrio de Salihiya. "El sonido de todas las diferentes explosiones - mortero, artillería y cazas - sugiere que el frente se está acercando".

Esta ciudad antigua ha sobrevivido a varias conquistas durante los siglos, desde Alejandro Magno a los primeros califas árabes y los cruzados. Saqueada por invasores mongoles en el siglo XV, luego fue tomada por los turcos y finalmente conquistada por ejércitos europeos el siglo pasado. Ahora, Damasco vuelve a estar bajo ataque, esta vez de su propio pueblo.

El domingo, los cazas bombardearon el distrito de Yarmuk, donde viven refugiados palestinos y que es una de las zonas más densamente pobladas de la capital, con edificios de cemento encaramados unos sobre otros. El ataque aéreo, que se cree causó 25 muertos, fue el más cercado al centro de la ciudad, a poco menos de dos kilómetros.

El Ejército ha advertido a los empobrecidos habitantes de Yarmuk que huyan antes de la operación de "limpieza" que piensa lanzar, mientras los bombardeos se sumaban a una semana de peleas intestinas entre palestinos a favor y en contra de Asad.

Una nueva oleada de miles de personas busca refugio. Son las últimas víctimas de la violencia que ya ha obligado a marcharse a miles de habitantes de los barrios de los alrededores de Damasco a medida que los rebeldes refuerzan su control sobre las afueras de la capital y sobre todo los distritos del sur.

La familia de Um Hassan huye por tercera vez en unos meses, tras escaparse de sendos asedios a barrios en manos de los rebeldes. Ahora, el apartamento en el que viven de alquiler en Yarmuk vuelve a estar en zona de combate.   Continuación...

 
Desde el centro de Damasco, los sirios pueden ver las columnas de humo que se elevan al cielo y sentir los edificios que tiemblan con las explosiones, advirtiéndoles de que la línea del frente se acerca cada vez más. En esta imagen, edificios y una mezquita dañados en Daraya, cerca de Damasco, el 16 de diciembre de 2012. REUTERS/Hussam Chamy