ANÁLISIS- Obama quiere frenar la violencia armada en EEUU, pero ¿cómo?

lunes 17 de diciembre de 2012 20:55 CET
 

WASHINGTON (Reuters) - Sus palabras fueron elocuentes y compasivas, como usualmente ocurre cuando el presidente es la voz de una nación en duelo.

Sin embargo, la respuesta del mandatario de Estados Unidos, Barack Obama, por la masacre de 20 niños y 6 adultos en una escuela de Connecticut reveló aspectos más complejos de su figura: emocionado, frustrado y con ánimo de reconsiderar su posición generalizada de no intervenir en el control de las armas en el país.

"No podemos tolerarlo más", dijo Obama el domingo en la vigilia por las víctimas en Newtown, Connecticut, al repasar otros asesinatos del pasado junto al ataque a la ex congresista estadounidense Gabrielle Giffords en el 2011.

"Estas tragedias deben terminar. Y para que terminen tenemos que cambiar", señaló.

Obama no usó la palabra "armas", pero planteó sus argumentos en contra de la violencia con otra imagen políticamente potente: la protección de los niños estadounidenses.

"¿Podemos decir honestamente que estamos haciendo lo suficiente para mantener a nuestros hijos, todos ellos, a salvo?", preguntó el mandatario. "Si somos honestos, la respuesta es no (...) No estamos haciendo lo suficiente y vamos a tener que cambiar", agregó.

Obama prometió que en las próximas semanas usará todo el poder que tenga para comprometer a la ciudadanía, desde los encargados de hacer cumplir la ley a los profesionales de la salud mental, y desde los padres hasta los educadores para "prevenir más tragedias como esta".

Fue la señal más fuerte hasta el momento de que la masacre del viernes y la actual circunstancia política de Obama -está por iniciar su segundo período y no puede volver a ser reelegido- podrían haberlo inspirado a intentar controlar el uso de armas como parte de la agenda de su nuevo mandato.

Obama ha actuado cuidadosamente durante su Gobierno y también en la campaña que terminó con su reelección para frustración de quienes pretendían más acciones concretas.   Continuación...

 
Sus palabras fueron elocuentes y compasivas, como usualmente ocurre cuando el presidente es la voz de una nación en duelo. En la imagen, un hombre examina un revolver durante la feria anual de la Asociación Nacional del Rifle (NRA) de EEUU, en San Louis, Missouri, el pasado 13 de abril de 2012. REUTERS/Tom Gannam