17 de diciembre de 2012 / 12:37 / en 5 años

La oposición egipcia convoca protestas contra la Constitución

La oposición convocó protestas en todo Egipto contra la constitución apoyada por el presidente Mohamed Mursi, después de que el referéndum expusiera profundas divisiones que podrían minar sus intentos de alcanzar un consenso sobre duras medidas económicas. En la imagen del 16 de diciembre se puede ver a unos policías antidisturbios al desplegarse ante el palacio presidencial de El Cairo. REUTERS/Khaled Abdullah

EL CAIRO (Reuters) - La oposición convocó protestas en todo Egipto contra la constitución apoyada por el presidente Mohamed Mursi, después de que el referéndum expusiera profundas divisiones que podrían minar sus intentos de alcanzar un consenso sobre duras medidas económicas.

El líder islamista ganó un 57 por ciento de “síes” en la primera ronda del referéndum sobre el texto constitucional el fin de semana, según los medios estatales, un margen que fue inferior al que esperaba su partido y que probablemente envalentone a la oposición.

La segunda ronda, que está prevista para el sábado, probablemente arroje otro “sí” ya que tendrá lugar en distritos donde los islamistas tienen más apoyos.

El Frente de Salvación Nacional de la oposición instó a los organizadores de la consulta a investigar lo que dijo eran violaciones generalizadas en la votación y que asegure que la segunda ronda esté adecuadamente supervisada.

Instó a llevar a cabo protestas en todo Egipto el martes “para frenar la adulteración y acabar con un borrador de constitución inválido” y pidió que se estudie repetir la primera ronda.

El destacado político de la oposición Mohamed ElBaradei, premio Nobel de la paz, usó su cuenta en Internet para pedir una ”cancelación del “infame referéndum y un paso al diálogo para arreglar las diferencias”.

El estrecho resultado de la primera ronda y la baja participación dan a Mursi poco consuelo en un momento en el que trata de ganar apoyos a sus difíciles reformas económicas para reducir el déficit presupuestario.

Un periódico calculó que en la primera ronda, de cada 100 egipcios, 18 votaron “sí”, 13 el “no” y el resto no participaron, lo que respalda las afirmaciones de la oposición de que Mursi no ha logrado un apoyo real.

CONSTRUIR CONSENSOS

Simon Kitchen, estratega del banco de inversión EFG-Hermes, dijo que mucho va a depender de si Mursi se toma el resultado como “un respaldo a sus políticas o si reconoce que puede necesitar más tiempo para construir el consenso de cambios políticos importantes”.

“Creo que continuará impulsando la reforma de los impuestos y los subsidios porque, en esta fase, Egipto tiene pocas opciones más que llevar a cabo tales reformas”, dijo.

Sin embargo, algunos analistas dijeron que seguían estando preocupados por unos patrones de votación que parecían mostrar una profunda división sectaria, principalmente en Alejandría, la segunda ciudad de Egipto, donde las tensiones entre cristianos y musulmanes han ido incrementándose.

El resultado de la primera vuelta plantea serias dudas sobre la credibilidad de la constitución, dijo Mustapha Kamal Al-Sayid, profesor de ciencias políticas de la Universidad de El Cairo.

“Este porcentaje reforzará al Frente de Salvación Nacional y los líderes de este frente han declarado que van a continuar su lucha para desacreditar la constitución”, declaró.

“La polarización está lejos de haber terminado”, dijo Sayid a Reuters. “La impopularidad de Mursi se incrementará con las medidas económicas que tiene previsto introducir”.

Si se aprueba la Constitución, las elecciones nacionales pueden tener lugar a principios del próximo año, algo que muchos esperan conduzca a la estabilidad de la que Egipto ha carecido desde la caída de Hosni Mubarak hace dos años.

Los economistas dijeron que el calendario de elecciones parlamentarias podría afectar al momento de las reformas gubernamentales, alentando a Mursi a retrasar las medidas más duras para evitar la pérdida de votos.

Para hacer frente al déficit presupuestario, el Gobierno ha de recaudar con subidas de impuestos y reducir las ayudas al combustible, uno de los grandes agujeros para las arcas estatales. Ambas serán impopulares, en un país acostumbrado a tener energía barata.

Mursi y sus partidarios dicen que la Constitución es vital para la transición de Egipto hacia la democracia. Los detractores afirman que el documento es demasiado islamista e ignora los derechos de mujeres y minorías, incluyendo los cristianos, que componen el 10 por ciento de la población.

/Por Giles Elgood/

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