Un año con Monti: de la esperanza a las dudas

jueves 13 de diciembre de 2012 18:04 CET
 

MILÁN, Italia (Reuters) - Cuando Mario Monti tomó las riendas de Italia hace un año, con el país al borde de una crisis de la deuda al estilo de la griega, fue saludado como el salvador que finalmente pondría a Italia en el buen camino.

Hastiados de los escándalos, la corrupción y el amiguismo que había florecido durante el mandato de Silvio Berlusconi, trabajadores y empresarios aceptaron dócilmente en un principio las subidas de impuestos y la dura reforma de las pensiones, confiando en que los sacaría de las turbulentas tormenta de deuda en la eurozona hacia unas aguas más tranquilas.

Un año después, tras el inesperado anuncio de dimisión anticipada de Monti, muchos se preguntan si valió la pena, ya que Italia aún afronta un futuro político incierto y sigue atascada en la recesión.

"Esperábamos un milagro. Y el milagro no llegó", dijo Mina Giannandrea, una comerciante de Roma.

Los italianos han sufrido el aumento de los impuestos sobre la renta, una tasa a las propiedades enormemente impopular y una subida en las facturas de la luz y el gas, sin que haya señales de recompensas por tantos sacrificios.

Muchos han aprendido a cambiar sus hábitos de consumo, a ahorrar - al menos dados los cómodos estándares de tiempos más prósperos -, por ejemplo no llamando al fontanero si gotea una tubería o gastando menos en un alimento tan básico como la pasta. Por ejemplo, muchas familias ahora aprovechan las sobras para cenar, en lugar de tirarlas.

La peluquera romana Sara Greco dice que tiene menos clientes cuando llega la época de pagar el recibo del impuesto de la propiedad y que muchas mujeres van menos a menudo a arreglarse el pelo.

"Muchos clientes ya no vienen todas las semanas, o tratan de venir para cortarse el pelo o teñirse los martes o los miércoles, cuando tenemos un descuento del 15 por ciento", añadió.

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Cuando Mario Monti tomó las riendas de Italia hace un año, con el país al borde de una crisis de la deuda al estilo de la griega, fue saludado como el salvador que finalmente pondría a Italia en el buen camino. Imagen de Monti en la Conferencia POlítica Mundial celebrada en la ciudad francesa de Cannes el 8 de diciembre. REUTERS/Eric Gaillard