CiU y ERC pactan una consulta de independencia en 2 años, según El País

miércoles 12 de diciembre de 2012 21:47 CET
 

MADRID (Reuters) - Convergència i Unió (CiU), que ganó las elecciones catalanas el mes pasado sin mayoría absoluta, ha pactado con Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) un principio de acuerdo para realizar un referéndum sobre la independencia de Cataluña antes de dos años, informó el miércoles el diario El País citando fuentes de CiU.

Según el diario, el plan es celebrar la consulta antes de 2014, pero aún no está concretado cómo se articulará legalmente, ante la oposición del Gobierno central de Mariano Rajoy.

En CiU y en ERC no hubo nadie disponible para comentar la noticia, que según El País se oficializará una vez se cierren las negociaciones en otros ámbitos como el presupuestario.

Fuentes conocedoras de la negociación señalaron que 2014 parece una fecha buena para las dos partes, pero que la negociación no está cerrada aún.

Este año se cumple el tercer centenario del final de la Guerra de Sucesión, una fecha emblemática para los nacionalistas catalanes, que consideran que marca el final de una Cataluña independiente.

CiU ganó el 25 de noviembre las elecciones regionales pero perdió escaños después de que su candidato y presidente de la Generalitat, Artur Mas, basara su candidatura en un proyecto soberanista que implicaba un referéndum a los 7,5 millones de catalanes.

ERC, que es un partido independentista, fue la principal beneficiada de los comicios, pasando de 10 a 21 escaños, lo que la convierte en la clave para dar estabilidad al nuevo Gobierno catalán e impulsar finalmente un referéndum.

 
Convergència i Unió (CiU), partido que ganó las elecciones catalanas el mes pasado sin mayoría absoluta, ha pactado con Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) un principio de acuerdo para realizar un referéndum sobre la independencia de Cataluña antes de dos años, informó el miércoles el diario El País citando fuentes de CiU. Imagen de Mas en un encuentro en el Palau de la Generalitat en Barcelona el 12 de diciembre. REUTERS/Albert Gea