El presidente egipcio desecha el decreto que generó las protestas

domingo 9 de diciembre de 2012 12:05 CET
 

EL CAIRO (Reuters) - El presidente egipcio, Mohamed Mursi, ha cancelado el decreto que le daba amplios poderes y que desató episodios violentos, pero no ha retrasado el referéndum de este mes sobre una nueva constitución, que era una de las demandas fundamentales de sus detractores.

Los apoyos islamistas de Mursi han insistido en que el referéndum debería seguir adelante el 15 de diciembre, afirmando que es necesario para cerrar la transición democrática incompleta tras el derrocamiento del autócrata Hosni Mubarak hace 22 meses.

Ahmed Said, destacado miembro del Frente de Salvación Nacional, el principal grupo de la oposición, dijo que la decisión de seguir adelante con el referéndum era "sorprendente" y profundizaría la crisis política.

"Está haciendo las cosas mucho peor", dijo Said, jefe del Partido Libre de los Egipcios, liberal, a Reuters.

"No puedo imaginar que después de todo esto, quieran aprobar una constitución que no representa a todos los egipcios".

Añadió que el Frente se reuniría el domingo para dar una respuesta formal.

El anuncio de que Mursi había renunciado a su decreto del 22 de noviembre se produjo tras las conversaciones celebradas el sábado en el palacio presidencial hasta bien entrada la noche. Calificado de "diálogo nacional", la reunión fue boicoteada por sus principales rivales y tuvo poca credibilidad entre los manifestantes de la nación árabe más poblada.

El movimiento 6 de abril, que ayudó a aglutinar las protestas callejeras contra Mubarak, dijo en un comunicado sobre el resultado de las conversaciones del sábado: "Lo que ha ocurrido es manipulación y una continuación de la decepción en el nombre de la ley y la legitimidad".

La constitución fue agilizada en la asamblea a través del apoyo de los Hermanos Musulmanes de Mursi y otros islamistas. Liberales y otros grupos políticos se ausentaron diciendo que no se estaba escuchando su voz.   Continuación...

 
El presidente egipcio, Mohamed Mursi, ha cancelado el decreto que le daba amplios poderes y que desató episodios violentos, pero no ha retrasado el referéndum de este mes sobre una nueva constitución, que era una de las demandas fundamentales de sus detractores. En la imagen, un manifestante antiMursi pasa junto a un grafiti en una pared en el centro de El Cairo el 8 de diciembre de 2012. REUTERS/Amr Abdallah Dalsh