Los rebeldes sirios dicen que el aeropuerto de Damasco es zona de batalla

viernes 7 de diciembre de 2012 14:59 CET
 

BEIRUT (Reuters) - Los rebeldes que combaten por derrocar al presidente sirio, Bashar el Asad, declararon el viernes al aeropuerto internacional de Damasco como una zona de batalla y advirtieron a los civiles y aerolíneas que aproximarse al lugar sería "bajo su propio riesgo".

Los combates en los alrededores de la capital se han intensificado en la última semana, lo que llevó a los opositores de Asad en Occidente a suponer que el conflicto de 20 meses que ha causado 40.000 muertos estaría llegando a su fase definitiva.

"Los acontecimientos sobre el terreno en Siria se están acelerando y eso lo estamos viendo en varias formas", dijo la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, antes de hablar con el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Sergei Lavrov, cuyo país respalda a Asad.

"La presión sobre el régimen dentro y alrededor de Damasco parece estar aumentado", aseveró Clinton en Dublín.

El Gobierno sirio lo niega y afirma que el Ejército está obligando a los rebeldes a replegarse a sus antiguas posiciones en los suburbios y afueras de Damasco, donde han estado intentando reforzar su ofensiva.

Muchos de los que han seguido de cerca los acontecimientos sobre el terreno dicen que las afirmaciones sobre un punto de ruptura en el conflicto son demasiado prematuras.

"Creo que es poco razonable esperar que la batalla esté ahora en sus últimas etapas", dijo Rami Abdelrahman del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, que ha realizado un seguimiento del conflicto desde su inicio en marzo de 2011.

"Los grandes avances se ven en los medios. Ciertamente la situación no es buena para nadie(...) Las zonas de Alepo en manos de rebeldes apenas cuentan con alimentos y siempre está el riesgo de ataques del Gobierno", aseveró.

No obstante, Abdelrahman admitió a Reuters que es verdad que el Gobierno se está retirando de varias zonas y que las fuerzas de Asad están cada vez más exhaustas.   Continuación...

 
Los rebeldes que combaten por derrocar al presidente sirio, Bashar el Asad, declararon el viernes al aeropuerto internacional de Damasco como una zona de batalla y advirtieron a los civiles y aerolíneas que aproximarse al lugar sería "bajo su propio riesgo". Imagen del pasado mes de octubre de un avión llevando ayuda médica al Gobierno sirio en el aeropuerto de Damasco. REUTERS/Khaled al-Hariri