La cifra de muertos por el tifón Bopha llega a 418 en Filipinas

viernes 7 de diciembre de 2012 08:27 CET
 

NUEVA BATÁN, Filipinas (Reuters) - Los residentes en el sur de Filipinas comenzaron a enterrar a sus muertos el viernes aún cuando los equipos de rescate siguen recorriendo zonas remotas en busca de posibles supervivientes del tifón Bopha, la tormenta más fuerte que ha golpeado este año al país, que causó 418 muertos y casi la misma cantidad de desaparecidos.

Funcionarios del Valle de Compostela, una de las provincias más afectadas en la isla rica en recursos de Mindanao, están estudiando abrir fosas comunes para los cuerpos no reclamados de los fallecidos por el tifón que azotó hace dos días.

Bopha dejó una estela de destrucción en el valle, inundando ciudades agrícolas y mineras y enterrando a muchas personas en deslizamientos de tierra.

"Estamos pensando en enterrar los cuerpos no reclamados por las preocupaciones de salud", dijo a Reuters el general Ariel Bernardo, un comandante de división del Ejército en el sur de Filipinas. "El mal olor es cada vez fuerte", agregó.

Bernardo dijo que las labores de rescate y recuperación se han visto obstaculizadas por la falta de equipo. "Algunos de los muertos están enterrados en barro hasta las rodillas y sólo tenemos nuestras manos y palas", dijo.

Arturo Uy, gobernador del Valle de Compostela, dijo que la provincia estaba considerando cavar fosas comunes si la mayoría de los muertos no son reclamados en dos o tres días. Él estimó 212 muertos en su provincia y cerca de 400 desaparecidos.

"Probablemente la mitad de los desaparecidos podrían haber muerto para este momento", dijo a Reuters.

La cifra oficial de muertos es de 418, con 383 desaparecidos y cientos de heridos, informó la agencia nacional de desastres, dijo en su último recuento. Pero la cifra se espera que aumente, con funcionarios del gobierno local citando un número mayor de desaparecidos.

Un fotógrafo de Reuters vio al menos 10 cadáveres bajo el lodo y pilas de troncos y escombros y a sólo unos pocos cientos de metros de una tribuna improvisada en la ciudad de Nueva Bataan en el Valle de Compostela, donde el presidente Benigno Aquino tiene previsto entregar artículos de ayuda más tarde el viernes.   Continuación...

 
Los residentes en el sur de Filipinas comenzaron a enterrar a sus muertos el viernes aún cuando los equipos de rescate siguen recorriendo zonas remotas en busca de posibles supervivientes del tifón Bopha, la tormenta más fuerte que ha golpeado este año al país, que causó 418 muertos y casi la misma cantidad de desaparecidos. En la imagen del 6 de diciembre, unos filipinos llevan un ataúd con una víctima del tifón pasando por delante de una casa destruida en el pueblo de Nuevo Batán, en la provincia de Valle de Compostela, en el sur del archipiélago. REUTERS/Erik De Castro