Docenas de muertos y heridos en un ataque aéreo en Siria

martes 27 de noviembre de 2012 13:31 CET
 

BEIRUT (Reuters) - Un ataque aéreo militar sirio mató e hirió a docenas de personas en una prensa de aceite de oliva cerca de la ciudad de Idlib en el centro del país el martes, dijeron los activistas.

El activista Tareq Abdelhaq dijo que al menos 20 personas murieron y 50 resultaron heridas en el ataque, según residentes de la zona donde se encuentra la prensa de aceite de oliva de Abu Hilal, a 2 km al oeste de Idlib.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos dijo que sólo podía confirmar cinco muertes.

Las provincias del norte, incluida Idlib, han sido objeto de ataques aéreos por parte de las fuerzas gubernamentales contra los rebeldes que luchan desde hace 20 meses por derrocar al presidente Bashar el Asad.

Los activistas dijeron que no estaba claro si había algún objetivo rebelde en la zona y que las víctimas eran civiles, pero reconoció que había combatientes de la oposición en la zona.

Añadió que un caza lanzó dos bombas que alcanzaron la prensa y que los rebeldes prestaron tratamiento médico y ayudaron a evacuar a las víctimas.

El Observatorio, con sede en Reino Unido, que tiene una red de activistas en toda Siria, dijo que hasta ahora ha confirmado la muerte de cinco personas, con cinco heridas.

"Más allá de eso, no puedo dar más información. Hasta ese punto, ha habido problemas para contactar con la población en la zona", dijo el responsable del grupo, Rami Abdelrahman.

Las informaciones de los activistas son difíciles de verificar ya que el Gobierno restringe el acceso a los medios extranjeros.

 
Un ataque aéreo militar sirio mató e hirió a docenas de personas en una prensa de aceite de oliva cerca de la ciudad de Idlib en el centro del país el martes, dijeron los activistas. El activista Tareq Abdelhaq dijo que al menos 20 personas murieron y 50 resultaron heridas en el ataque, según residentes de la zona donde se encuentra la prensa de aceite de oliva de Abu Hilal, a 2 km al oeste de Idlib. En la imagen, un combatiente insurgente en Alepo el 26 de noviembre de 2012. REUTERS/Zain Karam