Argentina juega última carta legal para evitar otra suspensión de pagos

lunes 26 de noviembre de 2012 19:11 CET
 

BUENOS AIRES/NUEVA YORK (Reuters) - Argentina hará un último intento esta semana por frenar una decisión judicial estadounidense que sacudió su estrategia para dejar atrás la crisis de deuda de 2002 y alimentó el temor a un nuevo incumplimiento.

Una década después de declarar la mayor suspensión de pagos de su historia, Argentina se enfrenta a una dura elección entre depositar fondos antes del 15 de diciembre para pagar a los acreedores "excluidos" -los que rechazaron dos ofertas para reestructurar la deuda impagada- o arriesgarse a caer en una suspensión de pagos técnica con todos los tenedores de bonos.

Los inversores que tenían cerca del 93 por ciento de los títulos incumplidos acordaron en 2005 y 2010 canjear esa deuda por papeles nuevos, aceptando una gran pérdida de capital.

Pero la decisión de la semana pasada del juez de distrito Thomas Griesa fue una gran victoria para los acreedores que no participaron, liderados por NML Capital Ltd -filial de Elliot Management Corp- y Aurelius Capital Management, que siguieron durante diez años luchando en los tribunales para conseguir un reembolso total por sus papeles.

En otra victoria que captó titulares el mes pasado, NML logró la confiscación de una nave emblema de la armada argentina durante una visita a Ghana. Dos meses más tarde, el barco sigue retenido.

El fallo de Griesa es un retroceso no sólo para la combativa presidenta argentina, Cristina Fernández, quien llama a los acreedores excluidos "fondos buitres" y ha prometido no pagarles.

También ha consternado a los inversores que participaron en los dos canjes de deuda y temen que el país del G20 entre en una suspensión de pagos técnica sobre alrededor de 24.000 millones de dólares en bonos reestructurados.

No sólo la decisión de Fernández de vilipendiar a los tenedores, que son detestados por los argentinos comunes, dificulta la posibilidad de un pago para Argentina.

Una ley local prohíbe ofrecerles mejores términos que los que ya se dio a los demás inversores y hacerlo expondría al país a demandas de los acreedores que cambiaron sus papeles.   Continuación...

 
Argentina hará un último intento esta semana por frenar una decisión judicial estadounidense que sacudió su estrategia para dejar atrás la crisis de deuda de 2002 y alimentó el temor a un nuevo incumplimiento. En la imagen de archivo, el barco argentino Libertad amarrado en el puerto de Tema en Accra, Ghana, confiscado judicialmente por un acreedor argentino. REUTERS/Stringer