Cataluña no sería un obstáculo para la austeridad del Gobierno

lunes 26 de noviembre de 2012 17:50 CET
 

MADRID (Reuters) - El pulso secesionista en Cataluña es un quebradero de cabeza para Mariano Rajoy, pero es improbable que haga descarrilar las medidas de austeridad del Gobierno español, ya que la necesidad de los fondos de Madrid forzará a la región a cumplir con los recortes.

Aunque los partidos catalanes que respaldan un referéndum por la independencia controlan dos tercios del Parlamento autonómico tras las elecciones del domingo, Convèrgencia i Unió (CiU) perdió terreno y dependerá de acuerdos con otros partidos para seguir gobernando y aprobar los presupuestos.

El presidente catalán, Artur Mas, había convocado elecciones anticipadas tras solo dos años en el poder y abogado por la convocatoria de un referéndum sobre la independencia. Entre sus objetivos están negociar un nuevo sistema fiscal, ya que alega que el actual deja a Cataluña sin fondos que podría invertir en su propia economía.

El segundo partido más votado, el separatista Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), podría intentar bloquear los planes de Mas de recortar los gastos para reducir el elevado déficit público, pero lo tendrá difícil, ya que el Gobierno de Rajoy ha rescatado la economía catalana en dos ocasiones este año.

Primero, la Generalitat recibió miles de millones de euros en créditos para pagar los salarios de funcionarios y a proveedores. Luego Mas pidió al Ejecutivo de Rajoy 5.000 millones de euros para cumplir con los pagos de la deuda.

"Cataluña está aceptando dinero del Gobierno central, y mientras sea ese el caso, el margen para una renegociación completa de su posición fiscal es pequeño", dijo el analista de Nomura Silvio Peruzzo.

Cataluña es una importante región exportadora que supone una quinta parte de la economía española, pero es también una de las autonomías más endeudadas y tiene cerrados los mercados de capital.

Fue también la primera que aplicó duras medidas de austeridad para intentar recuperar el acceso a la financiación, y espera que Madrid le dé más control sobre sus finanzas.

Peruzzo dijo que el fervor independentista probablemente no desaparecería por completo, pero el fracaso de CiU a la hora de hacerse con la mayoría absoluta ralentizaría las cosas y pospondría cualquier convocatoria de un referéndum por la independencia.   Continuación...

 
El pulso secesionista en Cataluña es un quebradero de cabeza para Mariano Rajoy, pero es improbable que haga descarrilar las medidas de austeridad del Gobierno español, ya que la necesidad de los fondos de Madrid forzará a la región a cumplir con los recortes. Imagen del encuentro entre Rajoy (izq.) y el presidente catalán y líder de CiU, Artur Mas, celebrado el pasado 20 de septiembre en el Palacio de La Moncloa de Madrid. REUTERS/Andrea Comas