26 de noviembre de 2012 / 6:07 / hace 5 años

CiU gana los comicios en Cataluña, lejos de la mayoría absoluta

Los nacionalistas de Convergencia i Uniò (CiU) ganaron el domingo las elecciones al Parlamento catalán pero perdieron 12 escaños, quedándose lejos de la mayoría absoluta o de la mayoría "excepcional" que Artur Mas reclamaba para llevar a cabo una consulta sobre la independencia. En la imagen, Mas saluda en una comparecencia tras conocer los resultados en Barcelona, el 25 de noviembre de 2012. REUTERS/Albert Gea

BARCELONA/MADRID (Reuters) - Los nacionalistas de Convergencia i Uniò (CiU) ganaron el domingo las elecciones al Parlamento catalán pero perdieron 12 escaños, quedándose lejos de la mayoría absoluta o de la mayoría “excepcional” que Artur Mas reclamaba para llevar a cabo una consulta sobre la independencia.

Con el 99 por ciento de los votos escrutados, CiU obtuvo 50 escaños, mientras los independentistas de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) duplicaron su presencia en la Cámara catalana, pasando de 10 a 21 escaños, y se situaron como segunda fuerza política en Cataluña.

El líder nacionalista atribuyó parte de su retroceso las duras políticas de austeridad que ha puesto en práctica esta legislatura, medidas que han hecho caer a gobiernos en toda Europa.

El candidato de CiU, que había convocado los comicios sin siquiera agotar dos años en el cargo, reconoció que no había alcanzado su objetivo y solicitó ayuda a otros partidos para compartir la carga del Gobierno de una de las regiones más ricas de España pero también muy endeudada.

“Otros se tienen que hacer corresponsables (...) para el proyecto de país y para administrar el día a día. Hay que sumar todo: el día a día, la dureza de la situación, y además ir dando fuerza a esta idea de país”, dijo Artur Mas, rodeado de toda la cúpula de CiU tras conocer los resultados.

Matemáticamente CiU podría pactar con ERC, PSC y PP, pero Mas pareció dirigirse en su intervención al primer partido, con el que si bien coinciden en el derecho a decidir, chocan profundamente en cuestiones de materia económica y social.

“Va a resultar paradójico esta unión de un partido netamente de izquierdas y un partido netamente de derechas con un ‘timing’ diferente en cuanto a la cuestión territorial. Va a producir enormes contradicciones internas y va a ser muy, muy difícil la gobernabilidad de Cataluña”, dijo a Reuters Ignacio Crespo, analista de la Fundación Ortega y Gasset.

MAS QUIERE REALIZAR LA CONSULTA

Mas adelantó las elecciones en septiembre pasado arropado por el auge independentista visto en las calles con ocasión de la Diada y de que sus demandas de más autonomía fiscal fueran rechazadas por el Gobierno central del PP.

El debate sobre la independencia de Cataluña ha alcanzado una intensidad inusitada tras 30 años de autonomía en medio de una fuerte crisis económica en España, que está obligando al Gobierno central y a las regiones a aplicar impopulares medidas de austeridad para recortar sus elevados déficit públicos.

“Tanto alimentar el discurso, tanto alimentar el discurso, tanto alimentar el discurso, al final ha favorecido al único partido que siempre ha defendido ese discurso: que es ERC, el único que se ha pronunciado claramente a favor de la independencia”, agregó Crespo.

Pese al peor resultado, que PSOE y PP consideraron un fracaso claro del actual presidente, Mas insistió en que intentará llevar a cabo la consulta soberanista.

“Es muy evidente que la suma de las formaciones a favor al derecho a decir, decidir libremente nuestro futuro,(...) es muy mayoritaria en el Parlamento de Cataluña. Otra cosa es que tengamos que ir reforzando las mayorías sociales y políticas por el tema del estado propio”, dijo Mas.

“Porque una cosa es el derecho a decidir, y otra si Cataluña puede tener un estado propio o no. Para tenerlo, conforme han quedado las elecciones, entiendo que hay que trabajar mucho, intensamente, esta mayoría social” agregó.

En el hotel Majestic de Barcelona, donde CiU celebra tradicionalmente sus noches electorales, un simpatizante de la formación envuelto en una bandera independentista catalana vaticinó que habrá consulta, aunque muchos catalanes han castigado a CiU por la crisis.

“Habrá referéndum. Hay que pactar con Esquerra. La gente está muy quemada de pagar tantos impuestos (a Madrid). Aquí pagamos más de todo, incluso más peajes”, dijo José Freixas, un teleoperador en paro de 37 años.

CAÍDA MENOS PRONUNCIADA DEL PSC

El PSC, tradicionalmente la segunda fuerza en el Parlamento catalán, bajó a la tercera plaza con 20 escaños, perdiendo ocho representantes respecto a la anterior legislatura.

Los socialistas, que gobernaron en coalición con ERC y Iniciativa per Catalunya-Verts la legislatura anterior, suavizaron el revés que pronosticaban algunas encuestas, que incluso los relegaban a ser la cuarta fuerza política en la región.

Mientras, el Partido Popular, que está aplicando duros recortes en el Gobierno nacional, mejoró su mejor resultado en unos comicios en Cataluña, sumando 19 escaños, uno más que los que tenía actualmente en la cámara.

Ciutadans-El Partido de la Ciudadanía, triplicó su presencia en el Parlamento pasando a tener nueve diputados, mientras que ICV-EUiA subía de 10 a 13 escaños.

La única novedad en el Parlamento fue CPU-Iniciativa d‘Esquerres, que logró tres escaños.

Más de 5,4 millones de catalanes estaban llamados a votar en unos comicios que han contado con una participación altísima, un 68,63 por ciento, 10 puntos más que hace dos años.

/Por Fiona Ortiz y Emma Pinedo/

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