Inmigrantes y jóvenes impulsan el movimiento independentista catalán

sábado 24 de noviembre de 2012 15:25 CET
 

BARCELONA (Reuters) - La independencia de Cataluña puede parecer una romántica locura para los de fuera. La región española puede remontarse a la Edad Media para encontrar motivos históricos que justifiquen la separación de su territorio del resto de España.

No es tanto la identidad cultural la que ha dado una nueva vida al movimiento secesionista, como la frustración por los impuestos, el desempleo y la recesión.

Un número cada vez mayor de ardientes defensores de la independencia catalana ni siquiera tiene sus raíces en la región.

Son inmigrantes del resto de España que han abrazado el separatismo porque creen que Cataluña, históricamente una potencia económica, será más próspera por su cuenta.

Los economistas ponen en duda ese argumento. Sin embargo, cierto o equivocado, serán clave cuando los votantes elijan un nuevo gobierno en las elecciones del domingo que se han convertido en una consulta sobre un referéndum de independencia.

Es el caso de Josep Periera, de 72 años, quien se trasladó a Cataluña a mediados del siglo pasado procedente de una más empobrecida Andalucía.

Cuando llegó a Cataluña se llamaba José pero con el tiempo catalanizó su nombre y está completamente integrado.

"Hace solo tres años no era pro-independencia. Pero ya no podemos seguir así", dijo a Reuters en un mitin del presidente catalán Artur Mas, quien busca la reelección tras convertirse en septiembre a la causa independentista después de la masiva manifestación secesionista en la Diada.

Se espera que CiU y otros tres partidos pro-independentistas de todo el espectro político obtengan una mayoría de dos tercios en el parlamento regional.   Continuación...

 
La independencia de Cataluña puede parecer una romántica locura para los de fuera. La región española puede remontarse a la Edad Media para encontrar motivos históricos que justifiquen la separación de su territorio del resto de España. En la imagen, manifestantes con pancartas pro-independencia y banderas catalanas durante el Día Nacional de Cataluña, la Diada, en Barcelona, el 11 de septiembre de 2012. REUTERS/Gustau Nacarino