La fiebre independentista domina las elecciones en Cataluña

jueves 22 de noviembre de 2012 07:58 CET
 

BARCELONA (Reuters) - La rica pero endeudada Cataluña escoge este domingo a su nuevo Gobierno en unas elecciones que podrían desencadenar una crisis constitucional con un renovado movimiento independentista catalán en la comunidad.

Las encuestas de opinión muestran que la mayoría de catalanes votará a partidos proindependencia, tanto de izquierdas como de derechas, otorgando a su nuevo presidente el mandato de celebrar un referéndum sobre la independencia a pesar de la fuerte oposición desde el Gobierno central.

La amenaza separatista es uno de los mayores problemas de Mariano Rajoy, que está intentando mostrar estabilidad y responsabilidad fiscal en su lucha por mantener a España en la eurozona y evitar un rescate internacional, a pesar de una salvaje recesión.

Se espera que el presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, sea reelegido en la votación para el parlamento regional en Barcelona, después de que se convirtiese a la causa independentista tras una multitudinaria manifestación prosecesión en septiembre.

"Espero que yo sea el último presidente de Cataluña al que el Estado español, de forma sucia, lo intente destruir", dijo el pasado fin de semana Mas, líder del partido conservador Convengència i Unió (CiU).

"El próximo ya no dependerá del Estado español y ya no lo podrán destruir", dijo en un acto de campaña. Sus simpatizantes coreaban "independencia, independencia" a Mas, quien prometió convocar un referéndum sobre la autonomía en los próximos cuatro años.

Cataluña cuenta con transitados puertos mediterráneos, fábricas de automóviles, plantas químicas y sus bancos representan un quinto de la economía española. Hasta hace poco, la región de 7,5 millones de habitantes se limitaba a presionar para un mayor autogobierno - como recaudar y gastar sus propios impuestos - sin aspirar a la independencia.

Pero la recesión española, con un 25 por ciento de desempleo y un drástico recorte del gasto público, ha agudizado la percepción catalana de que sus tasas son injustas.

Como el resto del país, Cataluña ha gastado por encima de sus posibilidades durante una década de prosperidad que terminó en 2007 y no puede obtener fondos en los mercados por sí misma porque su deuda ha sido degradada a bono basura. Esto obligó a Mas, que encabeza un gobierno elegido por el parlamento y no directamente por los votantes, a pedir a Madrid un rescate de 5.000 millones de euros para cumplir con sus pagos de deuda.   Continuación...

 
La rica pero endeudada Cataluña escoge este domingo a su nuevo Gobierno en unas elecciones que podrían desencadenar una crisis constitucional con un renovado movimiento independentista catalán en la comunidad. En la imagen, los candidatos presidenciales catalanes Alicia Sánchez-Camacho (PP), Pere Navarro (PSOE) y Artur Mas (CiU) antes de un debate entre los siete grupos con representación parlamentaria en TV3, en Barcelona, el 18 de noviembre de 2012. REUTERS/Gustau Nacarino