19 de noviembre de 2012 / 11:40 / hace 5 años

La derecha francesa entra en caos tras unas discutidas primarias

La carrera para convertirse en líder de la oposición conservadora francesa entró el lunes en el caos después de que ambos contendientes se atribuyeran la victoria en una votación que ha puesto de relieve una profunda división entre el ala más dura y los moderados desde que el partido perdió el poder en mayo. En la imagen, el ex primer ministro François Fillon se atribuye la victoria en las primarias del UMP en París, el 18 de noviembre de 2012. REUTERS/Christian Hartmann

PARIS (Reuters) - La carrera para convertirse en líder de la oposición conservadora francesa entró el lunes en el caos después de que ambos contendientes se atribuyeran la victoria en una votación que ha puesto de relieve una profunda división entre el ala más dura y los moderados desde que el partido perdió el poder en mayo.

Jean-François Cope, del ala más a la derecha del partido y discípulo del ex presidente Nicolas Sarkozy, dijo que tenía 1.000 votos de ventaja ante el ex primer ministro François Fillon, que 20 minutos después declaró que iba ganando.

El recuento de papeletas se reanudó a las 10 a.m. después de una pausa provocada por denuncias de fraude, pero el caos ya ha desacreditado una consulta que estaba destinada a dar aire fresco a la derecha después de perder tras 17 años en la presidencia.

“Es una catástrofe. Los socialistas deben estar satisfechos con esto”, se lamentaba en privado un miembro del equipo de Fillon. “Nicolas Sarkozy también debe estar feliz. Debe estar diciéndose a sí mismo que las cosas no están yendo bien sin él”.

Aunque la consulta normalmente decidiría el candidato de la Unión por un Movimiento Popular (UMP) para las elecciones presidenciales de 2017, los sondeos reflejan que dos terceras partes de los miembros del partido creen que Sarkozy está mejor situado para arrebatarle el poder a los gobernantes socialistas.

Sarkozy ha dicho a sus asesores que se sentiría obligado a volver si el presidente socialista, François Hollande, no consigue reavivar la alicaída economía de Francia.

“Incluso sin saber quién es el ganador, podemos declarar que el auténtico triunfador de esta votación se llama Nicolas Sarkozy”, escribió el diario financiero Les Echos en un editorial.

Cope declaró a la televisión BFM que se habían contado más votos que firmas de los votantes, demostrando que hubo fraude.

Fillon, que afirmó que tenía más de 200 votos de ventaja, también se quejó de irregularidades en el proceso de votación.

“No tenemos derecho a proclamar resultados antes de que aquellos que tienen la responsabilidad lo hayan hecho”, dijo Fillon.

LA DERECHA EN RUINAS

El UMP, fundado por el ex presidente conservador Jacques Chirac en 2002 para agrupar a varios partidos de centroderecha, se tambalea después de haber perdido la presidencia, el Parlamento y la mayoría de las regiones.

El diario conservador Le Figaro hablaba en su portada de una crisis abierta en la UMP, cuyo proceso de primarias estaba destinado a determinar si se adhiere al centro con Fillon o se mueve a la derecha bajo el mandato del combativo Cope.

Christophe Barbier, editor del semanario L‘Express, destacó que incluso si Sarkozy terminaba siendo el candidato mejor situado para representar al partido en 2017, no podría volver a una formación rota por las divisiones y las luchas internas.

“El reino completo de la derecha está en ruinas”, dijo Barbier a Reuters. “Sea quien sea hoy el ganador, su legitimidad será débil, Sarkozy sólo puede volver si el partido tiene buena salud”.

Alain Juppé, ex ministro conservador de Exteriores y figura clave en la fundación de UMP, dijo a la televisión i<Tele que la misma existencia del partido estaba bajo amenaza y pidió el fin de que lo que denominó como un “concurso de egos”.

Fillon, de 58 años, se ha enfocado en los votantes de centro que abandonaron a Sarkozy para apoyar a Hollande en las elecciones de mayo, alejados por las formas agresivas de Sarkozy y sus posturas de línea dura en temas como la inmigración.

Cope, de 48 años, es una figura más polarizadora que en las últimas semanas ha provocado críticas al quejarse de que el racismo “anti blancos” es común en los suburbios de la ciudad, una postura que apela a una de cada cinco personas que votaron por la extrema derecha en la primera vuelta electoral en mayo.

Cope, congresista y alcalde que tuvo un papel central en la prohibición por parte de Sarkozy del velo islámico integral, ha dicho que seguirá la senda del ex presidente pero que se haría a un lado en 2017 si este quiere volver.

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