El Gobierno de Colombia y las FARC comienzan a hablar de paz en Cuba

lunes 19 de noviembre de 2012 07:43 CET
 

LA HABANA (Reuters) - El Gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC pondrán en marcha el lunes en La Habana un nuevo proceso de negociaciones de paz, el primero en los últimos 10 años, considerado el más extenso de la región.

La confrontación de medio siglo se ha cobrado miles de vidas y ha provocado el desplazamiento de millones de personas en medio de diferencias políticas de ambas partes que no han logrado resolver en otros tres procesos de paz anteriores.

Sin embargo, el Gobierno de Colombia y las FARC han expresado su optimismo en que esta vez podría ser diferente.

Los negociadores del Gobierno y las FARC se reunirán en el principal centro de convenciones de La Habana, en un barrio occidental de la capital cubana rodeado de lujosas casas que pertenecieron a los miembros de élite del país, casi todos los cuales se marcharon de Cuba después de la revolución de 1959. Actualmente viven en ese barrio la mayoría de los diplomáticos extranjeros en la isla.

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, quiere un acuerdo de paz dentro de nueve meses, pero ambas partes tienen una serie de temas complejos por delante, que incluyen el desarrollo agrario integral, las garantías para el ejercicio de la oposición política, el fin del conflicto, la lucha contra el narcotráfico y la compensación a las víctimas.

"Esperamos, como también espera la mayoría de los colombianos, que (las FARC) muestren que ellos piensan que es el momento de la fuerza de las ideas y no de la fuerza de las balas y menos de la combinación de ambas", dijo el jefe del equipo negociador del Gobierno colombiano, Humberto de la Calle.

El conflicto se remonta a 1964, cuando las FARC se transformaron desde un pequeño grupo armado de campesinos con ideología comunista que buscaba una mejor vida para los pobres, a un ejército irregular acusado de tener vínculos con el narcotráfico.

El grupo ha sido debilitado por una ofensiva militar apoyada por Estados Unidos que comenzó en 2002, cuando fracasó el último proceso de paz, pero aún tiene fuerza para lanzar ataques en sectores de la minería y el petróleo del país sudamericano.

Estados Unidos y la Unión Europea consideran a las FARC como una organización terrorista, sosteniendo que mantiene vínculos con el narcotráfico, los secuestros y la extorsión. Pero sus líderes niegan la participación de las FARC en el narcotráfico y a principios de este año anunciaron el abandono del secuestro como medio de financiación.

Iván Márquez, miembro del secretariado de las FARC, encabezará la delegación de unas 30 personas en las negociaciones, que se iniciaron el mes pasado en Noruega. Este último país es garante de las negociaciones junto a Cuba, mientras que Venezuela y Chile asumen el papel de países acompañantes.

Las autoridades colombianas quieren que las conversaciones se mantengan en el más estricto secreto posible, probablemente la razón por la que escogieron como sede a Cuba, donde las coberturas son controladas en una sede no revelada.

 
El Gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC pondrán en marcha el lunes en La Habana un nuevo proceso de negociaciones de paz, el primero en los últimos 10 años, considerado el más extenso de la región. En la imagen, el jefe colombiano de las negociaciones Humberto de la Calle aborda un avión camino a La Habana en Bogotá, el 18 de noviembre de 2012. REUTERS/John Vizcaino