Tres mujeres se entrecruzan en la caída de David Petraeus

martes 13 de noviembre de 2012 11:54 CET
 

(Reuters) - Jill Kelley es una persona conocida en el ámbito militar de Tampa, Florida, que trabaja como voluntaria para facilitar las relaciones entre los soldados en el extranjero y sus familias destinadas a la base aérea de MacDill.

También es una amiga de David Petraeus, y sin embargo parece haber contribuido a su demoledora caída y salida como director de la CIA.

Fueron las quejas de Kelley sobre correos acosadores que recibía de la amante de Petraeus, Paula Broadwell, las que provocaron una investigación del FBI que después expuso la relación extramarital del general y llevó a su dimisión la semana pasada.

Las personas cercanas a Petraeus han dicho que Kelley es una amiga de la familia y que no había una relación romántica entre ellos. No está claro por qué Broadwell pudo enviarle correos electrónicos amenazadores, pero podría haberla visto como rival por el afecto de Petraeus, según dijeron esas mismas fuentes hablando bajo condición de anonimato.

El escándalo ha manchado la reputación de un respetado general y planteado preguntas sobre cómo gestionó el asunto el FBI y cuándo se enteró la Casa Blanca de la cuestión, que se hizo pública tras las elecciones de EEUU del 6 de noviembre.

También ha arrojado incómodas miradas sobre tres mujeres en la vida de Petraeus: Kelley, Broadwell y su esposa desde hace más de 37 años, Holly, que trabaja en la Oficina de Protección Financiera del Consumidor.

Kelley y su marido, Scott Kelley, cirujano oncólogo de Tampa, se hicieron amigos de Petraeus cuando él estuvo destinado en la base de MacDill entre 2008 y 2010, según personas familiarizadas con el asunto.

Entonces Petraeus era comandante del Mando Central del Ejército, que dirige operaciones en Oriente Próximo y el sur de Asia. Las dos familias socializaron en Tampa y en Washington, indicaron las fuentes.

A diferencia de Broadwell, que se ha mantenido en silencio y lejos del ojo público desde que la historia se descubrió el viernes, Kelley ha emitido un comunicado sobre la amistad de su familia con la de Petraeus y pedido que se respete la privacidad de su familia.   Continuación...

 
Jill Kelley es una persona conocida en el ámbito militar de Tampa, Florida, que trabaja como voluntaria para facilitar las relaciones entre los soldados en el extranjero y sus familias destinadas a la base aérea de MacDill. También es una amiga de David Petraeus, y sin embargo parece haber contribuido a su demoledora caída y salida como director de la CIA. Fueron las quejas de Kelley sobre correos acosadores que recibía de la amante de Petraeus, Paula Broadwell, las que provocaron una investigación del FBI que después expuso la relación extramarital del general y llevó a su dimisión la semana pasada. En la imagen, dos fotografías de Jill Kelley (I) en Tampa, Florida, el 12 de noviembre, y su biógrafa, Paula Broadwell, en una foto de archivo de la ISAF. REUTERS/Brian Blanco/ISAF/Handout