España recorta el número de coches oficiales

jueves 8 de noviembre de 2012 16:52 CET
 

MADRID (Reuters) - El Gobierno español reducirá la flota de coches oficiales empleada por altos cargos del Estado, según dijo el jueves la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría.

La medida, que reduciría en un 53 por ciento el número de coches, permitiría ahorrar hasta 10,5 millones de euros, según explicó Sáenz de Santamaría en una rueda de prensa tras la reunión semanal del gabinete.

"Los españoles están haciendo unos esfuerzos extraordinarios para salir de la crisis, y su voluntad y esfuerzo están siendo claves", explicó la vicepresidenta. "No se entiende que las Administraciones Públicas no seamos capaces de hacer un esfuerzo tanto o mayor para gestionar con mucha mas transparencia los recursos públicos.

"Tenemos que hacer mucho mas con mucho menos", concluyó.

El Gobierno ha emprendido una campaña de recortes de gastos y subidas de impuestos para cumplir los objetivos de déficit pactados con la Unión Europa, mientras planea en el horizonte la posibilidad de un rescate al Estado de la UE.

Así, en los próximos dos años se reducirá en un 53% la flota de coches oficiales, y cargos como subsecretarios de Estado o directores generales pasarán a compartir vehículos en lugar de tener uno asignado de forma exclusiva.

El proyecto implica también reducir en un 17 por ciento el número de conductores, algo que según Sáenz de Santamaría se hará a través de jubilaciones y bajas de servicio, así como evitando las nuevas contrataciones.

Agobiados por la segunda recesión en tres años y unos niveles récord de paro, los ciudadanos han expresado su malestar por medidas como los recortes en Sanidad y Educación, dos áreas tradicionalmente protegidas en España.

 
El Gobierno español reducirá la flota de coches oficiales empleada por altos cargos del Estado, según dijo el jueves la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. En esta imagen de archivo, la viceministra del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, tras el consejo de Minsitros en el palacio de la Moncloa, en Madrid, el 31 de agosto de 2012. REUTERS/Paul Hanna