Obama vuelve a hablar de esperanza en su discurso de la victoria

miércoles 7 de noviembre de 2012 14:27 CET
 

CHICAGO, EEUU (Reuters) - El número de asistentes fue menor al de hace cuatro años, y el recinto era cubierto, pero la fiesta de celebración del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en la madrugada del miércoles sí tuvo una cosa en común con la noche electoral de 2008: esperanza.

Pese a las penurias económicas que quitaron el brillo a su mandato como primer presidente negro de Estados Unidos, Obama derrotó al republicano Mitt Romney en una ajustada contienda por la Casa Blanca y lo celebró con confeti, abrazos y una promesa de representar a todos.

"Hoy, pese a todas adversidades que hemos afrontado, pese a todas las frustraciones de Washington, nunca he estado más esperanzado sobre nuestro futuro", dijo.

"Nunca he estado más esperanzado sobre América. Y os pido que mantengáis esa esperanza", dijo a la multitud que celebraba su victoria en Chicago, su ciudad natal.

Obama ganó la presidencia en 2008 con los lemas "esperanza" y "cambio". Pero excepto en las últimas semanas de la campaña, ignoró esas palabras clave durante su apuesta por un segundo mandato ante los ataques republicanos contra su gestión económica y otros temas.

Con su victoria, los ataques - al menos los de Romney - han acabado. El presidente lanzó un cable conciliador a su oponente en sus declaraciones.

"Puede que hayamos combatido encarnizadamente, pero sólo porque amamos profundamente a este país y nos preocupamos encarecidamente por su futuro", dijo.

"En las semanas próximas, deseo sentarme con el gobernador Romney para abordar dónde podemos trabajar juntos para hacer avanzar a este país".

En 2008, Obama habló ante una multitud de unas 240.000 personas en el parque Grant de Chicago, que celebraron su histórica victoria sobre el republicano John McCain. Este año, eligió un centro de convenciones, McCormick Place, con capacidad para 18.000 personas sentadas.   Continuación...

 
El número de asistentes fue menor al de hace cuatro años, y el recinto era cubierto, pero la fiesta de celebración del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en la madrugada del miércoles sí tuvo una cosa en común con la noche electoral de 2008: esperanza. En la imagen, Obama rodeado de confeti en Chicago el 6 de noviembre de 2012. REUTERS/Kevin Lamarque