Obama afronta la misma fragilidad económica tras su reelección

miércoles 7 de noviembre de 2012 10:53 CET
 

WASHINGTON (Reuters) - Los estadounidenses le dieron al presidente Barack Obama el beneficio de la duda al considerar que tiene la mejor solución para apuntalar la frágil economía.

Sin embargo, en realidad puede que no haya mucho que pueda hacer para acelerar el crecimiento y la creación de empleos.

Obama superó al republicano Mitt Romney en la contienda por la Casa Blanca, una victoria que se le dificultó por las frustraciones de los votantes ante el lento ritmo de la recuperación económica y la exorbitante deuda pública.

La mejor oportunidad para el presidente de apurar la expansión es retirar la amenaza de una recesión que representan las alzas automáticas de impuestos y los recortes del gasto público por 600.000 millones de dólares conocidos como el "abismo fiscal", que ya están pesando en las decisiones de los inversores.

Y sería mejor si puede hacerlo logrando un acuerdo a largo plazo para dejar el presupuesto en vías de alcanzar una mayor sostenibilidad, una tarea compleja si se considera el nivel altamente polarizado de la política en Washington.

"Obama tendrá que resolver estos temas fiscales para conseguir que la economía se mueva rápidamente", dijo Mark Zandi, economista de Moody's Analytics en West Chester, Pensilvania. "Si no es capaz de hacerlo, vamos a quedarnos estancados", agregó.

La mayor economía del mundo ha tenido dificultades para mostrar un crecimiento sólido desde que salió a duras penas de la recesión de 2007 a 2009.

El producto interior bruto anual se expandió en un promedio de sólo un 2,1 por ciento en los últimos dos años. Solamente cerca de 4,5 millones de los 8,7 millones de empleos perdidos durante la crisis se han recuperado.

Alrededor de 23 millones de estadounidenses están desocupados o subempleados, y muchos tuvieron que conformarse con un trabajo a media jornada.   Continuación...

 
Los estadounidenses le dieron al presidente Barack Obama el beneficio de la duda al considerar que tiene la mejor solución para apuntalar la frágil economía. En la imagen, de 7 de noviembre, una mujer lee una edición especial de un periódico estadounidense que informa sobre la reelección de Barack Obama. REUTERS/Yuriko Nakao