El rey de Marruecos mantiene el control pese a las reformas

domingo 4 de noviembre de 2012 13:13 CET
 

RABAT (Reuters) - A diferencia de otros dirigentes árabes que fueron retados en las calles por su población a principios del año pasado, el rey Mohamed VI reformó rápidamente la Constitución de Marruecos, celebró elecciones y permitió que un partido islamista dirigiera el Gobierno.

Su respuesta sofocó el fermento de ira popular, fue alabada en Occidente y pareció colocar a Marruecos en una vía más democrática, pero 20 meses después no está claro cuánto poder ha cambiado de manos en realidad.

Le Matin, un diario en francés partidario del sistema, sigue dedicando su primera docena de páginas a las actividades del monarca y sus asesores antes si quiera de hacer mención del gobierno electo.

El primer ministro islamista, Abdelilá Benkirane, sigue teniendo su despacho en el enorme recinto del palacio real de Rabat.

Por ahora, su Partido para la Justicia y el Desarrollo (PJD), cuyo éxito en los comicios de octubre de 2011 lo llevó al poder por primera vez, insiste en que la cohabitación funciona.

"Marruecos es una excepción en la región", dijo a Reuters el ministro de Communication, Mustafa el Jalfi. "Hemos conseguido desarrollar una tercera vía entre la revolución y el viejo sistema de gobierno: reformar dentro de la estabilidad y la unidad".

De acuerdo con la nueva Constitución, Mohamed VI - que basa gran parte de su legitimidad en el título histórico de "comendador de los creyentes" como descendiente del profeta Mohama - mantiene el control del Ejército, la seguridad y las cuestiones religiosas, mientras que el Parlamento legisla y el Gobierno dirige el país.

"Instituciones clave consagradas en la Constitución están tomando vida", dijo un diplomático occidental sobre las reformas. "El margen del debate está cambiando. La gente ve parte del proceso".

Sin embargo, después de dos décadas de reformas que comenzaron al final del reinado del fallecido Hassan II, padre de Mohamed, no todos los marroquíes están convencidos de que el Palacio haya aflojado tanto su control.   Continuación...

 
A diferencia de otros dirigentes árabes que fueron retados en las calles por su población a principios del año pasado, el rey Mohamed VI reformó rápidamente la Constitución de Marruecos, celebró elecciones y permitió que un partido islamista dirigiera el Gobierno. Imagen de Mohamed VI sacrificando un carnero durante la fiesta musulmana de Eid al Adha en Rabat el 26 de octubre. REUTERS/Maghreb Arab Press/Handout