La Iglesia francesa dice que las bodas gays son para pocos

sábado 3 de noviembre de 2012 16:21 CET
 

PARÍS (Reuters) - El cardenal André Vingt-Trois, presidente de la Conferencia Episcopal Francesa, dijo el sábado que el plan del Gobierno de legalizar los matrimonios entre personas del mismo sexo perjudicaría profundamente el equilibrio de la sociedad francesa, y lo calificó de una reforma para unos pocos.

En una intervención en Lourdes, el cardenal de París urgió a los católicos a mostrar su oposición a la reforma prevista del matrimonio escribiendo y hablando con sus representantes políticos y mediante otros "medios democráticos de expresión".

Este llamamiento, realizado en el plenario anual de los obispos franceses, llega cuando el Gobierno socialista del presidente François Hollande va a presentar su proyecto de ley sobre el matrimonio gay en una reunión el próximo miércoles.

Dirigentes católicos, pero también judíos, musulmanes, protestantes y ortodoxos, así como políticos de derechas se han movilizado contra la ley, especialmente contra la cláusula que permitirá adoptar niños a las parejas del mismo sexo.

"Las elecciones presidenciales y legislativas (de este mismo año) no les dieron carta blanca, especialmente no para reformas que afectan muy profundamente al equilibrio de nuestra sociedad", declaró Vingt-Trois, que calificó la reforma prevista de "fraude".

"No será un 'matrimonio para todos'", dijo, citando el lema de la campaña reformista. "Será el matrimonio de unos pocos impuesto a todos".

PROTESTAS

En los sondeos, el apoyo a las bodas gay ha caído varios puntos hasta el 60 por ciento, y baja del 50 por ciento a la adopción, tras el aumento de la campaña de la oposición desde el verano.

Un sondeo de BVA publicado el sábado por el diario Le Parisien dijo que es el primer descenso después de una década de subida en el apoyo para las dos reformas.   Continuación...

 
El cardenal André Vingt-Trois, presidente de la Conferencia Episcopal Francesa, dijo el sábado que el plan del Gobierno de legalizar los matrimonios entre personas del mismo sexo perjudicaría profundamente el equilibrio de la sociedad francesa, y lo calificó de una reforma para unos pocos. En la imagen del pasado mes de junio, dos mujeres se besan en la plaza de la Bastilla de la capital francesa con motivo del desfile por el día del Orgullo Gay. REUTERS/Julien Muguet